Teófimo López sorprendió a Lomachenko y, en un fallo polémico, unificó los títulos del peso ligero


Hubo sorpresa entre los 250 invitados al MGM Grand de Las Vegas y a los millones de televidentes que siguieron desde sus casas una promisoria noche de boxeo. El joven Teófimo López retuvo su título de campeón ligero de la FIB y le arrebató tres cinturones al experimentado Vasiliy Lomachenko, indiscutible monarca en esa categoría. El estadounidense, de ascendencia hondureña, se impuso en las tarjetas de forma unánime, al cabo de doce rounds que estuvieron muy lejos de cumplir con el pronóstico de «Pelea del año».

López, de ascendencia hondureña, fue el dominador de la primera mitad del combate, aunque sin demasiados aciertos sobre el supercampeón ucraniano. Para los jueces, su insistencia y su posterior aguante merecieron que saliera como el gran ganador de la noche, en la que se unificaron los títulos de la categoría ligero.

Las tarjetas fueron unánimes: 116-112, 119-109 y 117-111, todas a favor del boxeador de 23 años, que mantuvo su invicto. «Definitivamente no estoy de acuerdo con las tarjetas», recalcó Lomachenko, considerado uno de los mejores púgiles de la actualidad.

De esta manera, López retuvo el cinturón de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), que había obtenido en diciembre pasado con un nocaut ante el ghanés Richard Commey. Además, despojó al ucraniano de tres títulos: los de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Las mayores emociones llegaron recién en los últimos rounds del combate. Y también se extendieron más allá de la acción sobre el ring, ya que las tarjetas sorprendieron después de una pelea mucho más pareja de lo que aparentó el resultado.

«Es el tiempo de una nueva generación y me tocó a mí», dijo López al bajar del ring. «Soy un luchador. Yo recibo una y doy una, es lo que hace un campeón», completó el estadounidense, que había prometido un nocaut. Ni siquiera él pudo cumplir con los pronósticos.

El calificativo de «Pelea del año», con el que los especialistas se ilusionaron en la previa, se desmoronó al cabo de los seis primeros asaltos. En ellos, López lanzó numerosos golpes; casi ninguno comprometió a Lomachenko. El ucraniano, por su parte, se limitó a moverse continuamente para no ser presa fácil y se mantuvo expectante a la espera de un paso en falso de López.

El estadounidense no cayó en la trampa de Lomachenko, pero tampoco lastimó a su adversario, que a partir del sexto round empezó a disputar la iniciativa. El europeo siguió lanzando menos golpes que López, pero fue más eficaz. Pareció tener en un puño la pelea en el penúltimo round, aunque la cautela ante la potencia de su adversario y el cansancio, a sus 32 años, impidieron una definición rápida.

«Creo que he ganado la pelea», dijo Lomachenko. «Pero no voy a discutirlo ahora», agregó el ucraniano. Solo había perdido una vez en sus más de 400 apariciones amateurs y que este sábado sufrió su segunda derrota profesional (la anterior, ante Orlando Salido en 2014). Quedó con un récord de 14 victorias (10 KO) y dos caídas.

En cambio, López llevó su invicto a 16 triunfos (12 por la vía rápida). Y dio un paso firme hacia la gran escena. Además, le entregó una alegría a Honduras, cuya bandera lució en el pantalón.

Vasiliy Lomachenko, con dos de los cinturones que perdió ante López. El ucraniano discutió el fallo. Foto Action Images via Reuters

Vasiliy Lomachenko, con dos de los cinturones que perdió ante López. El ucraniano discutió el fallo. Foto Action Images via Reuters

«Quiero decir que esto es para Honduras, para todos mis latinos, para toda mi gente. Esto es solo el principio», afirmó el púgil, que en las redes sociales recibió el saludo del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández.

El combate entre López y Lomachenko marcó el inicio de una serie de veladas de alto nivel en este cierre de 2020.

El 31 de octubre Gervonta Davis y Leo Santa Cruz pelearán en San Antonio, con público, y Naoya Inoue enfrentará a Jason Moloney. El 14 de noviembre será el turno de Terence Crawford-Kell Brook, mientras que dos semanas más tarde se llevará a cabo la exhibición entre Mike Tyson y Roy Jones Jr. Para diciembre quedan las peleas entre Errol Spence Jr. y Danny García (5/12) y entre Anthony Joshua-Kubrat Pulev (12/12).

Entre todas ellas, tal vez alguna logre encantar para quedarse, con justa razón, con el gran cartel de «Pelea del año». 



Fuente: Clarin.com

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