Superclásico Libertadores 2019: los goles más memorables de River a Boca en La Bombonera – 19/10/2019


En River todo es prudencia. Ni la más exagerada provocación que venga de la vereda contraria logra romper con el perfil bajo que construyó Marcelo Gallardo en todos sus planteles. Ni siquiera el 2-0 en el partido de ida de la Semifinal de Copa Libertadores, en el Monumental, quebró el discurso de los futbolistas que le piden calma a los hinchas.

Es que aunque la diferencia de juego en el primer encuentro haya sido clara, los jugadores millonarios son conscientes de que la serie no está cerrada, ni mucho menos. Solo es una buena ventaja que tendrán que saber administrar durante la revancha.

Aún así, para los fanáticos es imposible no ilusionarse con una nueva final internacional luego de eliminar a Boca en su casa. Es que de las últimos cinco visitas al estadio Alberto J. Armando tres fueron triunfos para el equipo de Núñez y dos fueron empates.

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Por eso, y teniendo en cuenta que un solo gol de River el martes obligaría al Xeneize a meter cuatro por la ley del gol de visitante, recopilamos los mejores y más memorables goles riverplatenses en La Bombonera.

Vaselina de Ricardo Rojas

Poco más de 17 años pasaron de aquella lluviosa noche de marzo de 2002 en la que Ricardo Ismael Rojas Mendoza anotó su único gol en River, el que lo haría famoso pese a su opaco paso por la institución de Núñez, el que le puso cifras definitivas a una goleada que cortaba con siete años sin victorias en la Ribera.

La histórica «vaselina» del paraguayo que jugaba como lateral izquierdo en ese equipo de Ramón Díaz fue la conclusión perfecta y exquisita de un contraataque que él mismo había gestado. Tras descargar con D’Alessandro y recibir una precisa asistencia de Ortega, Rojas definió con categoría ante la apresurada salida de Abbondanzieri, para enmudecer a todo el estadio.

Ricardo Rojas, luego de decretar el 3-0 final ante Boca en La Bombonera.

Ricardo Rojas, luego de decretar el 3-0 final ante Boca en La Bombonera.

La pelota naranja del Beto Alonso

Sin dudas es uno de los goles más recordados de los Superclásicos. Y no solo por haber sido convertido por uno de los máximos ídolos de River o por haber significado un triunfo en territorio adversario, sino por la llamativa pelota que se utilizó ese 6 de abril de 1986.

Para colmo, el responsable intelectual de aquella pelota naranja con la que Norberto Alonso sometió a Boca, fue el mismísimo Hugo Orlando Gatti: preocupado por los papelitos que se arrojaban desde las tribunas, el arquero xeneize le ofreció al árbitro Francisco Lamolina jugar con el balón fluorescente que había visto en las oficinas de Adidas y que evitaría ser confundido.

Homenaje al Beto Alonso al cumplirse 30 años del gol a Boca con la pelota naranja. (Foto: Gustavo Garello).

Homenaje al Beto Alonso al cumplirse 30 años del gol a Boca con la pelota naranja. (Foto: Gustavo Garello).

Lamolina aceptó la propuesta y el resto de la historia es conocida: a los 30 minutos del primer tiempo, Alonso anotó el primero de esa tarde conectando de cabeza a la pelota naranja, luego de un centro llovido de Roque Alfaro.

Funes Mori y el No Fue Córner

La frase «No Fue Córner» quedó patentada aquel 30 de marzo de 2014 en La Bombonera, luego de ese tiro de esquina -que no debería haberse sancionado- que desencadenó en el gol de cabeza de Ramiro Funes Mori y un 2-1 que desató el delirio de todos los hinchas de River.

Es que ese partido tuvo todos los condimentos posibles. River llevaba diez años sin ganarle a Boca en su cancha; en la previa, una decisión del Tribunal de Disciplina de extender la sanción para Vangioni lo marginaba del Superclásico y obligaba a Ramón Díaz a improvisar con Funes Mori como marcador de punta. Y, por último, tras un soberbio tiro libre a 20 minutos del final, Riquelme señalaba el empate y le avisaba al DT millonario que esa noche la suerte acompañaba al Xeneize. Se equivocó.

Ramiro Funes Mori anota su primer gol ante Boca Juniors en La Bombonera. (Foto: Andres Stapff / Reuters)

Ramiro Funes Mori anota su primer gol ante Boca Juniors en La Bombonera. (Foto: Andres Stapff / Reuters)

Finalmente, la mala salida de Agustín Orión y el imponente salto del Mellizo le darían a River un valioso triunfo que serviría como impulso para conquistar el Torneo Final 2014, el primero luego de retornar a Primera y el preámbulo de una larga lista que cosecharían de la mano de Gallardo.

Cavenaghi en el Clausura 2004

Fernando Ezequiel Cavenaghi es, sin lugar a discusión, uno de los ídolos de la era moderna de River. Formado en las divisiones inferiores, no dudó en volver al club que lo había visto nacer futbolísticamente cuando se decretó el descenso de categoría.

Sin embargo, muchos años antes del descenso y de conquistar la Copa Libertadores 2015, el Torito se ganó un lugar especial en el corazón de los hinchas, cuando, haciéndole honor a la máxima de «dos cabezazos en el área es gol», corrigió el remate del Turco Husaín para vencer a Abbondanzieri.

Fernando Cavenaghi festejando su gol en el Superclásico del 16 de mayo de 2004, en La Bombonera.

Fernando Cavenaghi festejando su gol en el Superclásico del 16 de mayo de 2004, en La Bombonera.

Mucho más valor tuvo el triunfo en aquel Superclásico porque Boca llevaba dos años sin perder ante un grande como local. Además, ni bien comenzado el partido, el chileno Marcelo Salas tuvo que salir por lesión, dejándole su lugar a un juvenil Maxi López.

Al final, el rubio delantero fue una de las figuras y Cavenaghi, la bandera de un River que terminaría conquistando ese Torneo Clausura 2004, su 32° título a nivel local. 

Gol de Pratto sacando del medio

El gol de Lucas Pratto no significó un triunfo. Tampoco lo hizo con una pelota especial ni su definición fue de categoría. De hecho, fue un remate cruzado, a ras del piso, que incluso Agustín Rossi llegó a rozar y desviar, pero no lo suficiente para evitar que entrara en el arco que da a la calle Brandsen.

Lo asombroso de aquel gol fue la velocidad de la jugada. Desde que Rafael Santos Borré sacó del medio hasta que el refuerzo más caro de la historia de River anotó el 1-1 solo pasaron diez segundos.

Lucas Pratto anota el gol del empate 1-1 durante el primer partido de la final de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y River Plate, en La Bombonera. (Foto: Juan Ignacio Roncoroni / EFE)

Lucas Pratto anota el gol del empate 1-1 durante el primer partido de la final de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y River Plate, en La Bombonera. (Foto: Juan Ignacio Roncoroni / EFE)

En el segundo tiempo, en una disputa aérea, Pratto forzaría el gol en contra de Izquierdoz que decretaría el 2-2 con el que se bajaría el telón del partido de ida de la Superfinal de Copa Libertadores en La Bombonera.

Casi un mes después, esta vez en el Santiago Bernabéu de Madrid, el Oso marcaría el 1-1 que llevaría la final al alargue y precedería a los goles de Quintero y el Pity Martínez, y la copa más importante de la historia.

Lucas Pratto en la final de la Copa Libertadores, en el Santiago Bernabeu de Madrid. (Foto: Manu Fernandez/AP Photo)

Lucas Pratto en la final de la Copa Libertadores, en el Santiago Bernabeu de Madrid. (Foto: Manu Fernandez/AP Photo)



Fuente: Clarin.com

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