Sin público y casi sin prensa, arranca el Mundial de handball y Argentina sueña con hacer historia


El deporte mundial estuvo paralizado casi totalmente durante buena parte de 2020 por el coronavirus. En el segundo semestre, de a poco, se comenzó a reactivar. Los atletas argentinos tuvieron la chance de volver a competir en distintas disciplinas, como fútbol, rugby, tenis, básquetbol y judo. Esta semana será el turno del handball y los Gladiadores se presentarán en el Mundial masculino de Egipto, el primer certamen ecuménico que jugará un seleccionado celeste y blanco desde que se desató la pandemia.

Y será un mundial especial el que se disputará en El Cairo y otras tres ciudades de ese país entre este miércoles y el 31 de enero. Porque será el primero que reunirá a 32 equipos y el primero que se realizará en la previa de un Juego Olímpico, tras la postergación de la cita de Tokio para este 2021 por la crisis del Covid-19. Y porque se celebrará, acorde a los tiempos que vive el mundo, bajo un estricto protocolo sanitario: sin público, con muy poca prensa y en modo burbuja, con los planteles aislados, monitoreados constantemente y sin contacto entre ellos, salvo en los partidos.

«Hemos establecido medidas y precauciones especiales, duras y estrictas que deberán seguirse durante el torneo. Y no habrá lugar en Egipto 2021 para quienes no respeten esas reglas», avisó a fines del mes pasado Hassan Moustafa, presidente de la Federación Internacional de Handball (IHF), dejando en claro que habrá mano dura para los infractores. 

La llegada del seleccionado alemán a Egipto, en medio de los controles de prevención de coronavirus. Foto Sascha Klahn/dpa

La llegada del seleccionado alemán a Egipto, en medio de los controles de prevención de coronavirus. Foto Sascha Klahn/dpa

Como ocurrió en la amplia mayoría de los eventos deportivos que se disputaron en medio de la pandemia, los organizadores del Mundial armaron un plan de prevención, que contiene las medidas clásicas como la obligatoriedad del uso del tapabocas salvo para los jugadores en cancha, el respeto del distanciamiento social, el uso de sanitizantes de manos y testeos para todos los involucrados en el torneo cada 72 horas.

La IHF y el comité organizador delegaron en cada una de las federaciones nacionales la responsabilidad de realizar pruebas a sus equipos antes de partir a Egipto, ya que el ingreso a las burbujas solo está permitido con un PCR negativo 72 horas antes del viaje.

Una vez en tierras egipcias, cada plantel quedará confinado en su burbuja. Solo podrán salir del hotel para entrenar y disputar partidos. No habrá paseos por la ciudad, salidas recreativas ni visitas de familiares. Tampoco contacto con otros equipos.

Cada seleccionado está conformado por 20 jugadores, en lugar de los 16 de las ediciones anteriores. La IHF decidió aumentar el cupo para darles a los equipos alternativas de recambio en caso de que se produzca un brote de Covid-19, además de prevenir la posibilidad de lesiones tras una temporada previa con poca actividad. El costo de los viajes y las estadías de esos integrantes «extra» correrá por cuenta de la federación internacional.

El torneo se disputará a puertas cerradas, pese a que en un primer momento se había anunciado que se habilitaría el ingreso del público hasta ocupar el 20 por ciento de los aforos de los diferentes estadios. Esa decisión no cayó muy bien entre los jugadores, que alzaron las voces en protesta. Figuras de algunas potencias, como el danés Mikkel Hansen, consideraron bajarse del certamen por esa razón. 

El noruego Sander Sagosen afirmó que era una «irresponsabilidad que se permita gente en las tribunas en estos momentos» y acusó a la FIH de priorizar el «negocio del Mundial» antes de la salud de los jugadores.

Los planteles se unieron y enviaron una carta en contra de esa medida a la federación internacional firmada, entre otros, por Uwe Gensheimer, capitán del seleccionado alemán (que perdió a nueve jugadores que no estaban dispuestos a jugar en plena pandemia); Niklas Landin, el capitán de Dinamarca; y Domagoj Duvnjak, el de Croacia.

Finalmente, se dio marcha atrás y el fin de semana se anunció que los estadios de El Cairo, New Capital, Borg El Arab y 6 de Octubre que acogerán el certamen no abrirán sus puertas a los espectadores.

Una vista del estadio de El Cairo en el que Argentina jugará, a puertas cerradas, la primera fase del Mundial de Handball. Foto Twitter @Egypt2021

Una vista del estadio de El Cairo en el que Argentina jugará, a puertas cerradas, la primera fase del Mundial de Handball. Foto Twitter @Egypt2021

También será un torneo diferente para la prensa. Solo se permitirá el acceso a los medios que realicen la cobertura en vivo para las señales televisivas. Y los periodistas también estarán aislados en sus burbujas y se manejarán con las mismas reglas que los jugadores, los staff y la organización.

Además, no habrá contacto directo con los jugadores, porque se eliminaron las zonas mixtas y las entrevistas cara a cara. Solo habrá conferencias de prensa virtuales.

En medio de todas esas medidas y nuevas reglas, pensadas para que el certamen se pueda celebrar sin poner en peligro de contagio a los seleccionados ni al pueblo egipcio, se vivirá la fiesta más importante del handball mundial.

Dinamarca buscará revalidar el título que consiguió hace dos años en la cita de la que fue anfitrión junto a Alemania. Los vigentes campeones serán uno de los tres rivales de la fase de grupos de Argentina, que intentará hacer historia en una edición muy especial del mundial.

Los Gladiadores, ante un gran desafío

Aunque el Mundial se pondrá en marcha este miércoles con el duelo entre el anfitrión Egipto y Chile por el grupo G; el grueso de la acción arrancará el jueves y Los Gladiadores debutarán el viernes, a las 14 de nuestro país, frente a Congo, uno de los debutantes del certamen. 

Con los ojos puestos también en los Juegos Olímpicos, el seleccionado argentino, oro en los Panamericanos de Lima 2019, intentará dar otro salto de calidad y mejorar lo hecho en los Mundiales pasados. Así, el objetivo será clasificar por primera vez a los cuartos de final, para lo que deberá superar dos fases.

Lucas Moscariello en acción durante el duelo que Argentina le ganó a España en Moscú, como previa del Mundial. Foto EFE/EPA/SERGEI ILNITSKY

Lucas Moscariello en acción durante el duelo que Argentina le ganó a España en Moscú, como previa del Mundial. Foto EFE/EPA/SERGEI ILNITSKY

En la primera -ocho grupos de cuatro-, jugará en El Cairo en el grupo D junto a Congo; Bahrein, al que enfrentará el domingo también a las 14; y Dinamarca, defensor del título, con el que chocará el martes a las 16.30.

Si termina entre los tres primeros, seguirá en la pelea por el trofeo y avanzará a la siguiente etapa, que dividirá a los mejores 24 en cuatro zonas de seis. Ahí, los primeros dos de cada grupo se meterán en cuartos de final. 

La tarea de los dirigidos por el español Manuel Cárdenas para llegar a esa instancia no será nada fácil. Tendrían, en principio, que vencer a Congo y Bahrein en la primera fase para llegar tranquilos a la segunda. En esa etapa se cruzarían además con rivales del grupo C, formado por Croacia, Qatar, Japón (los tres candidatos a avanzar) y Angola.

Y como al grupo de los ocho mejores solo llegarán dos de cada zona de esa segunda fase, deberán seguramente derrotar en ese tramo del certamen a Dinamarca (que quedará casi con seguridad primero en el D) o a Croacia (favorito a ganar el C), dos potencias, para clasificarse a cuartos. 

Los argentinos encararán el desafío con la confianza en alto, después de haber cerrado la gira previa a la cita egipcia con una histórica victoria ante España, a quien vencieron en la última fecha del Torneo Navidades que se jugó en Moscú la semana pasada. Fue un claro 25 a 19 en favor del equipo nacional, que logró así su primer triunfo ante los ibéricos. En el debut, había perdido por apenas un gol, 22 a 21, con Rusia.

En los últimos días de 2020, además, había disputado otro certamen de preparación en Qatar, en el que cayó ajustadamente ante el local (24-22) y frente a España (33-31) y derrotó a Túnez por 28-27.

Argentina -que se clasificó al torneo en enero del año pasado, al terminar en el top 3 del Torneo de Centro y Sudamérica de Brasil, en el que fue campeón- disputará por 13ª vez consecutiva la cita ecuménica. La jugó por primera vez en Japón 1997 y desde entonces no faltó nunca. Sus mejores actuaciones fueron los octavos de final de Francia 2011 y Qatar 2015.

Esas dos ediciones se jugaban aún con el viejo formato de una fase de grupos y luego playoffs. En ambos casos, el seleccionado nacional se despidió en la primera ronda de la fase de eliminación directa ante Suecia y Francia, respectivamente. ¿Podrá en Egipto firmar su mejor Mundial, a solo meses de Tokio 2020?



Fuente: Clarin.com

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