Seguir soñando – AS.com



Seguir soñando - AS.com 1

Cada vez se parece más al final de un partido de basket este final de campeonato de fútbol. Este año no habrá minutos de la basura. Los cuatro equipos punteros están fuertes, pero fallan en los momentos más insospechados. Ojalá todos los años fueran como este… pero con público. Sin público, esto está muerto.

Se abrió una ventanita y entró como una ráfaga de brisa fresca la posibilidad de admitir público en la próxima jornada de Liga, pero no hubiera sido lógico ni justo que en los dos partidos que supuestamente puedan decidir gran parte del campeonato, Barça-Atlético y Real Madrid-Sevilla, sí se admitiera público, con el consiguiente beneficio para los dos equipos locales y el perjuicio para los de siempre…

Así que este fin de semana puede haber cosas más claras, pero no todas. Yo, como podrán imaginar, sueño con dos victorias de los equipos de fuera, cosa difícil pero no imposible. Simeone sabe moverse en aguas pantanosas, y sabe por experiencia llegar al campo del Barça y ponerle las cosas difíciles o imposibles al gran Barcelona. Y el Sevilla es muy capaz de dar una pequeña gran campanada en Madrid. Por otro lado, dos victorias locales, cosa relativamente lógica, pondrían 1º al Madrid con 77, 2º al Barça con 77 y 3º al Atleti con 76, dejando prácticamente fuera a los sevillistas, de los que se habla poco en relación con el mérito enorme que tienen.

Así que agárrense que vienen curvas. Creo que estaré trabajando los dos días a la hora de los dos partidos, y casi lo prefiero. Al terminar mis conciertitos sabré si estamos más cerca de ser campeones o nos alejamos de la cabeza un solo puntito. Si al Atleti le saliera fatal la jornada quedaría sólo a un punto de la cabeza y a dos del liderato, creo. Queda mucha tela por cortar. Lo peor que nos puede pasar este sábado y este domingo, dos unos en la quiniela, resulta que no es tan malo… aunque desde arriba del todo se ve la vida de otra manera. Y después de tantas jornadas ahí, merecemos terminar el campeonato ahí. Primeros. Déjennos seguir soñando.



Fuente: As.com

Compartir