REAL VALLADOLID El Promesas vuelve con una agónica victoria


El Real Valladolid Promesas volvió a competir 20 días después y lo hizo con una agónica victoria sobre el Covadonga, que presentó batalla en Los Anexos hasta el último instante y tuvo ocasiones, como mínimo, para empatar. No se encontró demasiado a gusto el filial, que se sostuvo gracias al penalti detenido por Gaizka Campos, si bien es cierto que al final también dispuso de algún contragolpe para remachar el triunfo.

Muy pronto, a los tres minutos, Uche adelantó a los blanquivioletas, después de una jugada comandada por Sergio López por la derecha. Los asturianos, sin embargo, empezaron a incomodar la salida de balón local e hicieron que esta no fuera limpia, sino imprecisa, y provocaron que el Promesas no se sintiera a gusto. Al tiempo, fueron creciendo hasta empatar por mediación de Javi Martón antes del descanso.

Antes también de que llegara este, Kuki Zalazar puso el 2-1 desde el punto de penalti, que no mitigó las sensaciones regulares del filial, que fue de más a menos. Pese a ello, una buena jugada por banda derecha de Paulo Vitor permitió a Uche poner tierra de por medio con ‘el gol del cojo’, puesto que ni festejó: pidió el cambio después de lesionarse en el remate, al chocar con un defensa y hacerse daño en el tobillo.

Escudo/Bandera Real Valladolid

Su marcha del terreno de juego fue un golpe para el filial, que perdió su referencia y vio cómo el Covadonga dio un paso adelante. Si sus sensaciones ya eran buenas, fueron mejores cuando Gaizka Campos cometió un penalti que materializó Javier Álvarez. Si no llegó el empate fue porque el propio guardameta lo evitó en una pena máxima bisoña cometida por Miguel Rubio. Pese a ello, los azulones siguieron buscando el empate hasta el final, con acometidas que no llegaron a término y que solo era respondidas tímidamente al contragolpe.

En este tipo de acciones, Dalisson pudo remachar, demostrando nuevamente estar a la altura de este filial, aprovechando los minutos que le otorgó Baraja. El del Tordesillas no marcó, pero dio un nuevo aire que mitigó, como el resultado, el sabor de boca mejorable del Promesas, a quien se le notaron las semanas de inactividad, a pesar de ser capaces de volver a ganar en casa.



Fuente: As.com

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