Operación Vitolo – AS.com


Dejen salir antes de entrar. Esa es la frase que manejará la dirección deportiva del Atlético este verano. Para que lleguen nuevos, primero han de salir los que están. Y aquí, un nombre, el de Víctor Machín Pérez Vitolo. Con contrato hasta junio de 2022, queda libre a partir del próximo enero y este es la última ventana en la que el Atlético podría negociar un traspaso. Su nombre, en realidad, lleva en el escaparate casi desde que llegó. Desde el verano de 2019, cuando llevaba seis meses bajo la disciplina del Cholo. En el Atleti nunca ha llegado a cuajar.

Pero esta es la última oportunidad, empujado el club por esa necesidad de hacer hueco a los que vengan. Su alto sueldo, que ronda los seis millones, ha sido siempre el mayor escollo en un posible traspaso. ningún otro club le ofrecía tanto. Al futbolista le han pretendido de Inglaterra, Catar y la propia Liga pero no se ha movido. Y su valor de mercado, según transfermarkt, es una línea recta en bajada imparable. Si cuando le fichó el Atleti era de 30 millones, ahora es mucho menos de la mitad, ocho, muy devaluado. Pero es que esta 2020-21 ha sido su temporada más gris en el Atlético. Con sólo 454’, el segundo futbolista de campo menos utilizado, por detrás de Dembélé (140’).

Pero, si desde el club rojiblanco, se pone el nombre de Vitolo bajo neones encendido, a día de hoy, la intención del futbolista es otra: quiere cumplir su contrato con el Atlético, entre sus planes no está el salir. Hace unas semanas llegó una importante oferta de Catar, pero la declinó. Fue en el pasado mercado invernal cuando más cerca estuvo de salir del equipo rojiblanco. Destino, el Villarreal, equipo que verano a verano ha mostrado interés en su fichaje. Pero con una diferencia esta vez: llamaba Unai Emery, el entrenador que más y mejor rendimiento sacó a sus piernas, en el Sevilla. Vitolo estuvo a punto de marcharse. Si no lo hizo finalmente fue por la familia, por no cambiar a sus hijos de colegio mediado el curso. Vila-real puede seguir siendo una opción. Todo si el jugador finalmente accede a salir del equipo que, ahora, no es lo que está en su cabeza.

Cada agosto era un futbolista llamado a ser fichaje. Por su talento, su conducción y desequilibrio, por todo lo que se esperaba que diera al Atleti y no dio. Pero siempre que estaba a punto de dar el salto, de hacerse hueco, zas, lesión. Dos veces, incluso, mientras calentaba para entrar a un partido. Y así es imposible.

Cambios en su dieta para lograr mejor rendimiento deportivo

Cuando llegó al Atlético, en la 2017-18, uno de los jugadores de LaLiga aquel 2017 en el Sevilla, Vitolo se había perdido 18 partidos por lesión en cuatro temporadas en el Sevilla. Pero aquel traspaso, traumático, pronto lo somatizó en lesiones, constantes. En cuatro meses en Las Palmas se perdía ocho partidos ya, tres lesiones encadenadas que en el Atlético no cambiarían. Su parte de lesiones es interminable. Cuatro aquella 2017-18, cuatro en la 2018-19, tres en la 2019-20 (en cuyo verano, por cierto, fue el mejor, sí parecía aquel fichaje esperado, el Vitolo del Sevilla) y una en la 2020-21, pero claro, apenas ha jugado (un 9% de minutos jugados, 15 partidos en total, entre todas las competiciones). A principios de ésta, Vitolo cambió su dieta y alimentación buscando mejorar su rendimiento desde ahí, pero apenas ha podido llevarlo a la hierba. No juega un minuto desde abril, con 58’ solamente en este 2021, apenas nada.

 



Fuente: As.com

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