MotoGP I Honda no perdió la motivación pese a la baja de Marc Márquez



MotoGP I Honda no perdió la motivación pese a la baja de Marc Márquez 1

«No vería normal que Honda fichara a Dovizioso para sustituir a Marc». Esta fue la firme respuesta que Santi Hernández dio en el podcast ‘Por Orejas’ el pasado 22 de diciembre después de ser preguntado por el rumor surgido en Italia de que Honda podía estar pensando en fichar a Andrea Dovizioso para sustituir temporalmente a Marc Márquez en el Mundial de MotoGP 2021 hasta que el octocampeón se recuperase al 100% de su fractura en el húmero derecho.

Una impávida réplica que el jefe de mecánicos de Marc en la fábrica de Ala Dorada argumentó a continuación realzando la progresión que exhibió Stefan Bradl desde la prueba de Brno hasta la cita de Portimao, donde el alemán se clasificó directamente para la Q2 y fue la primera Honda en ver la bandera a cuadros final en la región del Algarve: «Si durante el año has valorado la opción de incorporarle como piloto probador y al final lo has descartado porque, entre otras cosas, Stefan ha hecho un gran trabajo, pues no entendería que ficharas a ese piloto por tres carreras. Tendría mucho más sentido que ese sustituto fuera Bradl, porque es el que tiene mejores sensaciones con la moto, es el que ha entendido cosas que suceden en las carreras y que solo se entienden en un gran premio, porque tiene la velocidad y porque es el probador que está testando cosas para mejorar la moto. ¿Quién mejor que él para sustituir a Marc?».

«Marc Márquez puede hacer cosas que probablemente los demás no hacen»

Así mismo, Hernández mostró su disconformidad con la creencia de que la RCV123V es una moto construida en exclusiva para potenciar las cualidades del piloto de Cervera, si bien admitió que no es una moto sencilla y necesitas hacer un acto de fe para pasar cierto límite: «La Honda no es una moto sencilla, pero no estoy de acuerdo en que sea solo para Marc. En esta marca hay un piloto que despunta mucho más que el resto. Lo que pasa es que Marc puede hacer cosas que probablemente los demás no hacen. Por eso estamos trabajando en una moto que sea algo más equilibrada. Pero tenemos una moto complicada y, de repente, Nakagami empieza a rodar rápido. La Honda es una moto de carreras. Para pasar cierto límite tienes que hacer un acto de fe, creer, pero ella misma te genera dudas. Es allí donde el piloto decide si lo prueba o se queda en ese punto. Stefan dio un salto de calidad cuando creyó y empezó a hacer cosas que hasta entonces no hacía».

El técnico de Santa Coloma de Gramenet destacó, por encima del resto, la gran honestidad de Bradl, ya que en muchas ocasiones el piloto de Augsburgo le agradeció su ayuda y consejos para ganar confianza y velocidad a lomos de la RC213V: «La verdad es que nos sorprendió a todos, en positivo. Se adaptó muy bien al equipo. Entraba en el juego de las bromas. Me sorprendió por lo honesto que es. Por las circunstancias y su rol de piloto de pruebas, en algunos momentos habría sido fácil decir que los problemas los tenía la moto. Pero en ese aspecto fue muy sincero, y hubo muchas veces que me agradeció mucho que le intentara ayudar con la moto, pero decía que el problema era él. Acababa de llegar de un test y me decía que el problema lo tenía él, no la moto, y que necesitaba algo de margen para resituarse. Esa honestidad se agradece mucho. Ha demostrado que es un gran piloto de pruebas y ha sabido gestionar una situación que no era nada fácil».

Santi Hernández manda un recado a los grandes rivales de Marc Márquez en el Mundial de MotoGP

De igual modo, Santi Hernández no ocultó el annus horribilis que ha sido el 2020 para la marca de Tokio sin Marc, ya que por primera vez desde 1982, Honda finalizó el campeonato sin lograr una victoria en las 14 pruebas disputadas: «Ha sido un año muy difícil, muy duro. Al principio fue complicado. Primero pensábamos que Marc iba a poder volver en menos tiempo, y por eso uno no se prepara psicológicamente para una ausencia tan larga. Pensábamos que se iba a perder dos o tres carreras, en las que trabajaríamos con Bradl como equipo de pruebas. Pero a medida que pasaban las semanas y las informaciones que te llegaban indicaban que la cosa se iba a alargar más de la cuenta, pues tienes que cambiar el chip. La readaptación cuesta mucho, porque pasamos de estar peleando por ganar o por meternos en el podio cada fin de semana, con el objetivo de luchar por el Mundial, a marcarnos un objetivo muy distinto. Marc es el piloto, con el que he trabajado, que cuando las cosas no van, o la moto no está, él suple esas carencias. En 2016, teniendo una moto muy inferior al resto, ganó el Mundial. ¿Por qué? Él suplió lo que la moto no tenía, en ningún momento dejó de darle al gas».

El catalán ensalzó orgulloso el grupo de mecánicos que conforman el Repsol Honda, rememorando que en ningún momento perdieron la motivación a pesar de no estar luchando por las victorias: «Lo más bonito que nos ha pasado este año es que cada uno de nosotros ha encontrado su propia motivación. Un ejemplo de esa motivación lo tuvimos en Portimao. Stefan, en el Warm Up, se cayó y destrozó la moto. Nunca había visto una moto tan destrozada y eso que de Marc hemos visto muchas. E incluso nuestro jefe, Takeo Yokoyama, nos dijo que entendía la situación y que, si no había tiempo para repararla, se hacía cargo de la situación. Pero los mecánicos se pusieron manos a la obra y hasta tuvieron tiempo de tomarse un café con la moto terminada. Lo fácil, para un equipo que no se está jugando nada, en la última carrera y cuando, además, el jefe te lo permite, hubiera sido relajarnos. Pues el grupo asumió el riesgo y eso habla por sí mismo. Honda no nos exigió nada en ningún momento. Entendieron la situación y nos dieron mucha tranquilidad, que es lo que más importa en estos casos. En un año tan complicado y condicionado por el coronavirus, sólo puedo agradecer el trato que nos ha dispensado Honda; es para quitarse el sombrero».

Por último, Santi no desaprovechó la oportunidad para mandar un recado a los grandes rivales de su pupilo en la clase reina: «Los que tenían que pegar el puñetazo encima de la mesa y posicionarse como líderes, no lo han hecho. Nadie lo ha hecho. Lo sorprendente es que gente como Viñales, Quartararo o Dovizioso han estado en otro mundo. Es como si a los galgos les hubieran quitado la liebre y hubieran dejado de correr. Puede que a principio de temporada se prepararan para ganar al campeón, de golpe y porrazo desapareciera, y no supieran qué hacer y se perdieran. Quartararo ganó las dos primeras carreras en Jerez y luego desapareció. Me sorprendió bastante».



Fuente: As.com

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