Modric se ve capacitado para estar tres años más en el Madrid



Modric se ve capacitado para estar tres años más en el Madrid 1

El Real Madrid y Luka Modric tienen un acuerdo para que el centrocampista amplíe su contrato con el club blanco por una temporada más, hasta junio de 2022. Pese a los 35 años del de Zadar, en el club entienden que su rendimiento actual justifica esta ampliación de su vinculación, con la que Modric podrá llegar a una década como madridista, tras aterrizar en la capital de España en agosto de 2012, procedente del Tottenham, a cambio de 35 millones de euros.

El acuerdo de momento es sólo verbal, falta la firma, pero las condiciones ya han sido pactados y no habrá problema para que se ponga negro sobre blanco. Modric ha aceptado además el recorte de sueldo que el club pretende en la plantilla para ajustar la masa salarial a los duros momentos que vive el mundo del fútbol, que afectan especialmente a las arcas del Real Madrid. Ese y otros motivos han sido los que ha valorado el Madrid para llegar a la conclusión de que Modric merece seguir de blanco, en el Di Stéfano o en el Bernabéu.

Ambición y paciencia

Una cuestión fundamental ha sido la actitud de Modric en el tema de la renovación. Mientras otros jugadores veteranos quieren renovar por dos años, lo que va en contra de la política del club cuando se trata de futbolistas por encima de los 30 años, Modric no ha tenido problema en renovar año a año y, de hecho, se ve capacitado seguir en esta dinámica durante tres temporadas más, ganándose en el campo la renovación por otro curso como ha sucedido en este caso. La edad no es problema, Modric se siente a su mejor nivel y el Madrid coincide en ese diagnóstico.

Jugando como un chaval

El principal motivo para el recelo del Real Madrid a la hora de renovar a Modric era su edad: tiene 35 años y empezará la próxima temporada con casi 36 (los cumple en septiembre). Sin embargo, su rendimiento sobre el campo este curso no es el de un veterano al que se le acaba el fútbol, sino el de un futbolista en plenitud de condiciones. El curso pasado Zidane le dosificó mucho, con apenas 2.600 minutos para él; este empezó por ese camino también, pero la realidad ha llevado al marsellés a dejar de lado esa rotación: lleva jugados 1.410 minutos, el 75% del total.

Modric, durante el Real Madrid-Eibar.

De hecho, sólo ha dejado de participar en un encuentro, la última jornada de Liga ante el Granada. Se marchó del partido anterior con una sobrecarga muscular y prefirió no arriesgar, cortando una racha de ocho jornadas de Liga seguidas en el once inicial y de diez duelos entre todas las competiciones. Lejos de notar la fatiga, Modric dio su mejor nivel en esa racha, coincidiendo con el mejor momento del Madrid en el curso: brillante ante Borussia y Atlético, decisivo con un gol frente al Eibar.

Parte del secreto de Modric ha estado en su trabajo más allá de Valdebebas, con Vlatko Vucetic, catedrático de la Facultad de Kinesiología de Zagreb. Comenzó a colaborar con él hace cinco años, con vistas al Mundial de Rusia, para llevar a cabo la preparación física ideal; el resultado quedó a la vista, Modric fue nombrado mejor jugador de aquel Mundial, del que quedó subcampeón con Croacia, y luego se llevaría el Balón de Oro. De la mano de Vucetic, Modric vive una segunda juventud y el Real Madrid quiere seguir disfrutando de ella.

Respetuoso y comprometido

La relación de Modric con la dirigencia del club es perfecta, y ello se debe a que la actitud del croata, incluso cuando ha jugado menos de lo que esperaba (como la temporada pasada), es ejemplar. Hubo un pequeño conato de tensión en el verano de 2018, cuando el Inter de Milán mareó al jugador con un ofertón, pero exigiendo que saliese gratis. No fue a mayores y desde entonces, la actitud de Modric ha sido intachable siempre que se le ha preguntado por su renovación: «Estoy centrado en jugar, luego me sentaré con la directiva y buscaremos la mejor solución para todos. Pase lo que pase, no habrá ningún problema», dijo recientemente.

Su compromiso, además, beneficia la viabilidad del Real Madrid en tiempos de dificultad económica, con la pandemia evitando la entrada de aficionados a los estadios, lo que ha recortado en un 25% los ingresos del club blanco (unos 200 millones por curso). Modric ha aceptado ser parte del recorte de sueldos (ahora mismo está por encima de los 10 millones netos por temporada) para seguir de blanco, un gesto que el Madrid agradece, ahora que cada euro cuenta.

El mentor de Odegaard

Además, dentro del plan del Real Madrid está que Modric sirva de ejemplo y de mentor para Martin Odegaard, un futbolista de perfil similar que ha regresado al club blanco este curso tras varias cesiones para ir cociendose a fuego lento. De momento, los problemas físicos no le han dejado brillar, pero en el Madrid mantienen la fe en que Odegaard será un jugador importante en el equipo blanco de la próxima década y en que puede y debe aprender mucho de Modric mientras compartan vestuario. Es su relevo natural y ambos tendrán otra temporada más para que el noruego siga asimilando conocimientos.

Peso pesado para Zidane

Zidane ha bendecido esta renovación de uno de los pesos pesados de su vestuario, uno de los jugadores que han jugado con él como titular las tres finales de Champions League ganadas ante Atlético, Juventus y Liverpool. Pese a que en las últimas dos temporadas viene rotándole para preservar su físico, Zidane nunca ha perdido la confianza en el croata, algo que es recíproco.

«Cuando Zidane habla, nosotros escuchamos. Lo hará bien seguro», dijo el balcánico cuando el técnico marsellés se hizo cargo del Madrid, en enero de 2016. Acertó de pleno Modric, que ha sido fundamental en prácticamente todos los títulos levantamos por el Madrid desde entonces y ya con anterioridad, a las órdenes de Carlo Ancelotti. El italiano le encontró esa posición como volante derecho en una línea medular de tres desde la que despegó. Un vuelo que llegará, al menos, hasta el 30 de junio de 2022.



Fuente: As.com

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