Messi se queda en Barcelona y la ciudad vive una extraña felicidad tras 11 días de furia


Que el buzón de su casa estallaba de cartas que destilaban la desolación de los hinchas. Que aunque había dicho “me quiero ir” y no se había presentado a los entrenamientos, su celular seguía formando parte del grupo de WhatsApp de los jugadores del Barça con el nuevo técnico.

De detalles tan mínimos como estos se alimentó la ciudad de Barcelona durante los días y las noches que vivió, sobresaltada e insomne, desde que el fantasma del adiós de Leo Messi al “club de su vida” lo cubrió todo.

Compitió y hasta le ganó a la intranquilidad por los casos de Covid-19, que siguen aumentando aquí, en Cataluña, donde en las últimas 24 horas se registraron unos 1.500 contagios nuevos y varios de sus municipios volvieron a estar confinados.

Desde el burofax del portazo de Leo al FC Barcelona hace doce días al aterrizaje en el aeropuerto de El Prat de Jorge Messi, papá y representante del tesoro del club, la ciudad se fue desangrando. De la reunión con el presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, a la entrevista con Goal.com y el “jamás iría a juicio contra el club de mi vida y por eso me voy a quedar”, Barcelona no tuvo paz.

Recién este sábado de finales de un verano que el coronavirus volvió incierto e inquietante, la ciudad superó la taquicardia y recuperó su ritmo cardíaco. Fue después de que escuchara, de boca de Leo, que no se iba, que se quedaba.

En los alrededores del Camp Nou, el estadio del Barça que enmudeció durante más de cien días por la pandemia, siguen faltando motivos para corear goles. Cerrado y agobiado por el calor, ni los pocos turistas que visitan la ciudad se acercan a chusmearlo.

Sebastien y su "Messy", una postal en las afueras del Camp Nou. Foto: Cézaro de Luca

Sebastien y su «Messy», una postal en las afueras del Camp Nou. Foto: Cézaro de Luca

Hasta que aparece Sebastien, un inglés con la camiseta del Barcelona que en la espalda de la remera se tatuó un “Messi” con trampa: estampó “Messy”, palabra que en inglés alude al adjetivo que corresponde a “despiole”, “desorden”, “lío”. Sinónimos del revuelo que Leo provocó cuando blanqueó que esta temporada se veía más afuera que adentro del Barça.

Messi sinceró su fastidio con la dirigencia del club y desató el tsunami que miles de socios del FC Barcelona capitalizaron en forma de plataforma en las redes sociales: Tsunami Blaugrana, “grupo de socios del Futbol Club Barcelona organizados para convocar acciones con el único propósito de forzar la dimisión de la junta actual del club”, se definen.

“Justo el día en el que desplegamos unas pancartas pidiendo firmas para lograr la renuncia de Bartomeu, Leo anunció que se iba”, cuenta a Clarín uno de los fundadores del movimiento, que prefiere permanecer en segundo plano sin dar su nombre.

Según él, la actual junta directiva lleva años saqueando al Barça “y en esta movida, esperaban que alguien pagara por Leo. Si conseguían que otro club pusiera el dinero de la cláusula, dejaban que se lo llevaran envuelto con moño y todo”.

Bartomeu no está salvando a Messi. Se salva a él. Colmó la paciencia de Messi”, dice a Clarín el vocero de Tsunami Blaugrana, Hector Alcaraz, de 31 años y socio del Barcelona desde la llegada de Pep Guardiola como técnico en 2008.

Alex Moreno y su compañera Raquel firman a la organización Tsunami Blaugrana para que dimita el presidente del Barcelona Josep María Bartomeu. Foto: Cézaro de Luca.

Alex Moreno y su compañera Raquel firman a la organización Tsunami Blaugrana para que dimita el presidente del Barcelona Josep María Bartomeu. Foto: Cézaro de Luca.

No tengo nada que reprocharle a Lionel. Su decisión de querer irse está justificada aunque las formas tal vez no lo estuvieron tanto”, agrega.

Sobre la calle Travessera de Collblanc, en Hospitalet de Llobregat -un municipio catalán pegadito a Barcelona-, el Tsunami montó una mesita en un bar para juntar firmas contra Bartomeu.

“Moción de censura”, dice el cartel que pegaron en la pared del bar que da a la calle. Si logran que el 15 por ciento de los cerca de 110 mil socios del Barça apoyen la medida contra el actual presidente del club, conseguirán su salida y convocar a elecciones anticipadas.

Para reunir esas 16.520 firmas, tres voluntarios del Tsunami juntan adhesiones en el bar El Tragaldabas, donde apenas uno se sienta el propietario derrama alcohol en gel sobre las manos, toma la temperatura y embadurna las sillas y la mesa con un rociador etiquetado como “mata virus”.

¿Vos te animás? Un póster publicitario en el Camp Nou, el estadio que seguirá siendo la casa de Lionel Messi. Foto: Cézaro de Luca.

¿Vos te animás? Un póster publicitario en el Camp Nou, el estadio que seguirá siendo la casa de Lionel Messi. Foto: Cézaro de Luca.

Alex Moreno y Raquel, socios del FC Barcelona desde hace más de diez años, llegaron en moto hasta el bar para firmar en contra de Bartomeu. “Nunca antes lo hicimos. Pero esta vez es necesario”, le dice a este diario Alex mientras entrega su documento y el carné de socio.

“Es una vergüenza. En lo que va del año los afiliados casi no fuimos al estadio y el club, sin embargo, nos cobra el abono”, se lamenta uno de los voluntarios de Tsunami. La cuota para ser socio del Barça, recibir descuentos en las camisetas y el merchandising del club así como tener prioridad para comprar entradas para las finales cuesta entre 300 y 600 euros por año.

“Acá no es como en Argentina, que los hinchas cantan y saltan y van hasta donde sea para seguir a su club -admiten los chicos de Blaugrana-. Aquí cuesta movilizar a la gente. Ir a ver una partida es como ir al teatro y muchos socios alquilan su butaca a unos 80 euros por partido de los cuales el club se queda con la mayor parte.”

Así, entre maldiciones contra la junta directiva del Barça y la llegada de socios que suman su firma, transcurre la tarde y el atardecer en la mesa del bar El Tragaldabas.

En la ciudad, mientra tanto, se convive con una extraña felicidad. La de saber que Messi se queda mientras fingen desconocer, en realidad, que lo único que él desea es irse.

Barcelona. Enviada especial

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MFV



Fuente: Clarin.com

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