Luis Suárez se calzó el buzo y los guantes de arquero en la despedida de Diego Forlán


Luis Suárez fue la gran figura de la despedida de Diego Forlán en el Centenario de Montevideo. El delantero del Barcelona y máximo goleador histórico de la selección de Uruguay fue uno de los más ovacionados por el público y aunque cuidó el físico, sacó claras ventajas para el equipo celeste. Sin embargo, en el segundo tiempo asumió otro rol.

El Pistolero suele ir al arco en algunos entrenamientos del Barcelona, esos que son relajados para unir al grupo. Lo mismo en la selección. Pero esta vez se animó a calzarse los guantes y el buzo de arquero en el Centenario.

Suárez se paró en el arco para custodiar los tres palos del equipo del Maestro Tabárez y dio muestras de su habilidad para ocupar cualquier puesto en el campo de juego. Aunque también apeló a su humor. El goleador, que viene de celebrar su décimo aniversario de casado junto a su esposa Sofía Balbi, apeló a su particular humor para sacarle una sonrisa a la gente y a sus compañeros.

En un par de ocasiones utilizó el pecho para tapar el arco y se burló de los delanteros rivales. Pero no pudo evitar el empate final (terminaron 6-6): Riquelme tocó para Mariano Pernía que sacó un zurdazo desde afuera del área lleno de veneno. Suárez respondió bien, pero dio un rebote largo que le dejó servido el gol a Esteban Cambiasso. El Cuchu no dudó, definió de zurda y estableció la igualdad, que sería definitiva.

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Suárez la para con el pecho. (AFP)

Suárez la para con el pecho. (AFP)

Suárez, la mano y el arco uruguayo es historia pura. En el Mundial 2010, el delantero salvó sobre la línea con la mano y le dio una vida extra al equipo de Tabarez, que después pudo festejar. Uruguay y Ghana empataban 1-1 en el Soccer City de Johanesburgo, pero los africanos tenían una pelota parada cerca del área: llegó el centro, un cabezazo y cuando el gol parecía inevitable, Suárez la sacó con la mano.

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El delantero se fue expulsado y Ghana tenía un penal. Asamoah Gyan lo tiró por arriba del travesaño y Uruguay accedió a los penales que le permitirían luego llegar a las semifinales. No era arquero, pero Suárez realizó una atajada prodigiosa que quedará en la historia del fútbol uruguayo.

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Fuente: Clarin.com

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