Los Romero salieron desde el banco y tendrán que encontrar su lugar en el dibujo ideal de Dabove



Los Romero salieron desde el banco y tendrán que encontrar su lugar en el dibujo ideal de Dabove 1

No fue caprichosa la imagen que mostró la TV segundo después del gol de Franco Di Santo. Ahí estaban los hermanos Romero, uno al lado del otro, en el banco de suplentes. Fue una decisión potente la de Diego Dabove de prescindir de Angel y Oscar desde el inicio, una determinación que generó bienestar en algunos hinchas del Ciclón y malestar en otros tantos. ¿Fue un mensaje puertas para adentro o una cuestión netamente futbolística?

Al entrenador se lo juzgará con la vara de los resultados más que de los rendimientos: si el equipo gana, Dabove será genio y figura; si pierde, los mejores siempre son los que están afuera. Y mucho más aún si son los Romero.

Por lo que se observó, a Oscar le va a costar mucho más que a Angel meterse entre los titulares. Y no es solo por el buen rendimiento que tuvo el semestre pasado el mellizo delantero: Dabove no juega con enganche. El flamante DT puso a tres volantes de equilibrio en el sector medio y ninguno parece tener características similares a Oscar. ¿Puede jugar en lugar de Juan Ramírez? Eventualmente sí, pero está claro que no conoce la posición como el ex Argentinos y tampoco tiene su despliegue. Además de manejar bien la pelota, hay que correr y meter para jugar de interior. Así, Oscar tendría que reinventarse para pelear un lugar en el esquema.

El ex Racing se metió a la cancha a los 38 minutos de la segunda parte por Nicolás Fernández. Otra imagen de TV: Dabove dándole las indicaciones antes de entrar y el volante escuchando con poca atención. Ahí modificó el dibujo el DT y pasó a jugar con un 4-3-1-2, con Oscar parado por detrás de los puntas.

Angel puedo jugar en cualquiera de los tres puestos de ataque, por eso se presume que le sería más sencillo luchar por un lugar. Anoche ingresó a los 23 minutos de la segunda parte, un ratito antes que su hermano, por Lucas Melano, el cordobés que le ganó el puesto en tan solo cuatro prácticas.

Y conviene remarcarlo: juegan bien los Romero. De bien para muy bien, en realidad. Son inteligentes y tienen calidad para tocar de primera. Se mueven con audacia. Lo evidenciaron en pocos minutos. El problema, se sabe, es lo externo.



Fuente: Clarin.com

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