Los hermanos Bartolomé y Camilo Castagnola siguen su ascenso en el polo: ganaron la Queen’s Cup en Windsor


Si bien parece, pandemia mediante, que fue hace muchísimo tiempo, apenas a fines del año pasado fueron noticia por su debut en Palermo. Este domingo, los hermanos Bartolomé (19) y Camilo Castagnola (17), todavía más pibes que adultos, volvieron a marcar terreno en el ámbito del polo internacional: ganaron la Queen’s Cup británica.

Los hijos del mítico Lolo, siete veces ganador del Campeonato Argentino Abierto, se consagraron nada menos que en el Guards Polo Club, ubicado dentro del castillo de Windsor.

Con su equipo Les Lions / Great Oaks (23 goles de hándicap), lograron cortar una pequeña racha de dos finales perdidas de manera consecutiva. Los chicos, que también son sobrinos de Adolfo Cambiaso, ya que su mamá Camila es la hermana del crack, habían caído en el trofeo Príncipe de Gales y en el Abierto Británico. En el primero de ellos, Jeta no había podido estar por una lesión. Ahora juntos se tomaron revancha.

Camilo y Bartolomé Castagnola celebran el gol que le dio el campeoanto a su equipo en la Queen's Cup. 
Foto @snoopypolo

Camilo y Bartolomé Castagnola celebran el gol que le dio el campeoanto a su equipo en la Queen’s Cup.
Foto @snoopypolo

Ganaron 9 a 8 sobre el Park Place de los hermanos Facundo y Gonzalito Pieres, con gol de oro de Camilo. Los chicos fueron determinantes en todo el camino: en cuartos de final habían vencido a Next Generation por 11-10, con el grito decisivo del menor, y en la semifinal fue 10-9 sobre Thai, con tanto clave de Barto.

Los pibes jugaron con una soltura digna del apellido y el linaje que llevan en la sangre, pero quizás hasta impropia de su juventud. Tienen cuestiones por pulir, pero sobre todo una actitud avasallante, no se esconden -quedó claro- en los momentos más importantes y dan la cara por el equipo.

Les Lions llegó al último chukker con ventaja de tres goles (8-5) y parecía encaminarse al título, pero Park Place remontó e igualó el partido a menos de tres minutos para el final.

La experiencia de Facundo Pieres, que había ganado cinco veces la Copa de la Reina (en tres ocasiones, con su hermano), parecía inclinar la balanza en el tiempo extra, pero Bartolomé Castagnola le robó una bola decisiva y en el contraataque encontró a su hermano, a quien le cedió la bocha para que se fuese camino al gol del campeonato.

Como para entender el valor de lo que se jugó y lo que ganaron los adolescentes hermanos, vale repasar la nómina de ganadores de los torneos previos. El Prince of Wales se lo llevaron los Pieres y el British Open, los Cambiaso padre e hijo. Y los Castagnola estuvieron en todas esas finales.

El año pasado ya habían dado la nota en el torneo más importante del mundo. El Abierto Argentino los vio con la camiseta de La Natividad y sus 28 goles de hándicap arribando desde la clasificación y sin achicarse ante la magnitud del evento.

Les ganaron a La Albertina y Cría Yatay y se garantizaron la presencia para lo que debía ser la Triple Corona de esta temporada. En aquel certamen compartieron formación con el sudafricano Ignatius Du Plessis y Matías Torres Zavaleta.

«No nos metemos presión ni nos ponemos nerviosos, y está buenísimo», reconocía Camilo en diálogo con Clarín durante aquellos mágicos días de su debut en la crema del polo argentino y mundial.

Bartolomé, por su parte, reflexionaba: “Sabemos que hay mucha expectativa puesta en nosotros por todo lo que fue mi papá y todo lo que consiguió mi tío Adolfito. Pero no sentimos presión. Nosotros tratamos de disfrutar y jugar bien al polo. Es lo que nos sale».

Y vaya que les sale bien.

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HS



Fuente: Clarin.com

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