Leganés y una revolución en medio de la incertidumbre


El fútbol suena en las últimas semanas a una mezcla de latón oxidado y calderilla suelta. Nada de acero duro y fajos de billetes abanicando al que los recuenta. Suena a futuro cargado de incertidumbres. Vacas flacas cuando nadie las esperaba. Porque el fútbol que vendrá tras el Covid-19 será, al menos en el corto plazo, menos frugal que en épocas anteriores. Mercados limitados en todo: tiempo, inversión, futbolistas… La bruma de un panorama oscuro anticipa tormenta y, en Butarque, preocupa. Si el Leganés permanece en Primera tocará revolución en medio de la incertidumbre.

Eso, traducido, son entre 12-13 fichajes para completar la plantilla sin apenas balas en la recámara. Porque la cantera, una de las soluciones a las que ha apelado Javier Tebas, comienza a germinar ligeros brotes verdes, pero son aún insuficientes para dar el gran salto de Tercera a Primera.

Además, los cedidos que tiene el club esparcidos por Segunda B, Segunda y Primera son, salvo excepciones, jugadores que no han dado muestras de poder blindar la plantilla en la élite. Asunto distinto sería en Segunda, pero en Butarque no piensan en otra cosa que continuar entre los mejores. Y en ese escenario, harán falta fichajes. Muchos fichajes.

Cuenta, eso sí, con una ventaja en forma de ingresos jugosos por ventas en las últimas semanas. Las salidas de En Nesyri y Braithwaite ya han dejado 25 millones de euros más 13 por la primera de las operaciones que llegarán en junio (siete millones) y diciembre (seis millones).

Escudo/Bandera Leganés

Así que por ahí el Lega respira un poco más, pero la entidad espera un retroceso en los ingresos por televisión, lo que seguramente lastre las opciones de gasto. Sucede, además, que el Leganés nunca ha sido equipo de grandes dispendios.

Lo normal es que el dinero en caja otorgue algo de margen, pero tampoco para hacer milagros. Además, el club tiene comprometidos algunos gastos importantes si el club se queda en Primera. Assalé, ariete fichado del Young Boys, tiene opción de compra obligatoria de seis millones si el Lega se salva. Sería el fichaje más caro en su historia. También un mordisco importante a sus previsiones económicas.

Las posiciones más relevantes que cubrir serán delantera (todos los que tiene su plantilla son cedidos), la portería (sólo Cuéllar tiene contrato) amén de las bandas y la media punta. También el banquillo. Porque otro asunto relevante será concretar el entrenador que vendrá. Javier Aguirre termina contrato sin más vínculo con el club que el que le une hasta que termine el curso. La reconstrucción será importante. Sin tiempo. Sin tanto dinero. Y con muchas incógnitas. Revolución en medio de la incertidumbre.



Fuente: As.com

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