Leandro Bolmaro jugó un buen partido, pero Barcelona perdió la final de la Euroliga


No pudo ser para Leandro Bolmaro. En su último partido de Euroliga antes de irse a la NBA, el cordobés y el FC Barcelona cayeron en la final del certamen ante Anadolu Efes de Turquía. Fue 86 a 81 para el ahora campeón, que ganó el primer título de su historia en esta competencia.

El joven argentino, de 20 años, tuvo una participación importante, aun más de lo que venía jugando, por la lesión del base greco estadounidense Nick Calathes, que se lesionó en la semifinal ante el Olimpia Milano.

Y completó una actuación con 7 puntos (3-7 en tiros de cancha), 5 rebotes (3 ofensivos) y 3 asistencias en 25 minutos. Aceptable, con alguna ráfaga interesante incluso, pero sin poder desnivelar ante un merecido ganador que, además, fue en el perímetro que tuvo a sus jugadores más desequilibrantes.

Bolmaro, que arrancó de suplente, ingresó faltando poco menos de dos minutos para el final del primer cuarto y poco después de un puñado de minutos quedó claro que debería jugar con mayor participación de la habitual porque Calathes, que arrastró una fuerte torcedura de tobillo, claramente no estaba en condiciones.

Y el pibe de Las Varillas hizo un aporte importante de entrada, al encestar un doble y sacar falta, anotando el tiro libre, para sacar una por entonces máxima ventaja de 10 puntos (25-15).

Bolmaro ante la marca de quien a la postre sería el MVP de la final: el serbio Vasilije Micic. Foto AP

Bolmaro ante la marca de quien a la postre sería el MVP de la final: el serbio Vasilije Micic. Foto AP

Al ratito, al argentino le cobraron una falta antideportiva por cortar una contra sin jugar la pelota ante el exNBA Shane Larkin. Esa situación derivó en que el Anadolu repusiera la pelota además de anotar los libres y con un triple, el equipo turco se puso a tres (25-22).

Y fue, el cierre del segundo período, aquel en que el Efes mejor lució, al punto de que gracias a la segunda unidad, con sus hombres altos y Larkin, que colonizó la acciones desde la línea de libres, metió un parcial de 16-4 para dar vuelta el partido y ponerse 36-29.

Bolmaro cortó esa racha con una canasta con giro y paso atrás cerca de la pintura, una buena acción cuando le quedaban muy pocos segundos en el reloj de tiro. Mostró no sólo precisión, sino también paciencia y templanza para manejar la presión.

Y a continuación le dio una gran asistencia a su compañero Kuric, que tiró de tres y redujo la desventaja a 3 (34-38).

El inicio de la segunda mitad no fue mucho mejor para Barcelona sino todo lo contrario. El Efes se llegó a escapar a 11 después de un triple y falta de Vasilije Micic (55-44). Entre el serbio y Larkin, que hicieron gala de su velocidad y rompimiento de líneas, los turcos se alejaron en el marcador y lo sostuvieron para llegar arriba al último período arriba por 7 (65-58).

Pero un buen inicio en el primer minuto del cuarto decisivo, doble de Bolmaro incluido, puso las cosas palo a palo (65-62) hasta que, a 4m58s del cierre, de la mano de Nikola Mirotic, exNBA, los catalanes empataron en 69.

Punto a punto, en un partido en que ambos tiraron muy mal a distancia pero en el que hubo jugadas de alto vuelo en cuanto a penetración y definición, no fueron otros que Micic y Larkin los que terminaron torciendo la balanza, con justicia.

La tristeza de Bolmaro junto a Adam Hanga y Rolands Smits. Foto AFP

La tristeza de Bolmaro junto a Adam Hanga y Rolands Smits. Foto AFP

En un duelo por demás parejo, hubo cierta justicia poética en que los dos mejores hombres de la cancha se cargaran a su equipo al hombro.

Fue merecido campeón el Anadolu Efes (primer Euroliga de su historia) ante un digno Barcelona que sufrió muchísimo la imposibilidad de jugar de Calathes, a quien también le corresponde un reconocimiento por haber intentado ser de la partida pese a una lesión que, estuvo a la vista, lo había dejado fuera de carrera.

Bolmaro, que pasará a los Minnesota Timberwolves, se despedirá del básquetbol europeo como Luis Scola, que se llevó no una sino dos frustraciones en la final del certamen cuando jugaba en el Tau Cerámica. Que el cordobés utilice al porteño como espejo: mal en el resto de la carrera no le fue…



Fuente: Clarin.com

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