Laslo Djere, el serbio que se repuso a los dos golpes más duros para creer en el tenis


Laslo Djere nació hace 25 años en Senta, una ciudad ubicada al norte de Serbia. Como la mayoría de los jugadores del circuito, comenzó a practicar tenis desde muy chico y tuvo que trabajar mucho para ganarse un lugar entre los mejores del tour profesional. Es dueño de dos títulos y llegó a ocupar el 27° escalón del ranking. Sin embargo, su historia personal es muy distinta a la de sus colegas. Porque él -que el miércoles venció a Federico Delbonis para meterse en los cuartos de final del ATP de Buenos Aires- tuvo que superar dos durísimos golpes, pero encontró la manera de levantarse y seguir adelante.

A fines de febrero de 2019, cuando conquistó su primer certamen ATP en Río de Janeiro con una victoria en dos sets ante el canadiense Felix Auger-Aliassime, le dedicó con lágrimas en los ojos el trofeo sus padres, a quienes perdió en un lapso de siete años por cáncer de colon. «No conozco otros jugadores que hayan pasado por lo que pasé. Quiero ser un jugador que inspire a otros y demuestre que se puede seguir adelante», comentó en ese momento quien no dejó que el dolor afectara su dedicación al tenis.

«No me hizo pensar o ver el tenis desde otra perspectiva. Mi vida deportiva no cambió mucho, la verdad. Mi mentalidad siguió siendo la misma y seguí practicando, yendo a los torneos y trabajando de la misma manera que antes», le contó a Clarín.

Djere comenzó a practicar tenis a los 5 años y supo desde el principio que quería seguir ese camino.

«Me gustaba el fútbol y disfrutaba jugar a la pelota, pero nunca tuve ambiciones de ser futbolista. Desde mi chiquito tenía claro que quería que el tenis fuera mi trabajo y seguí presionando hasta que lo hice realidad», recordó.

Ya estaba enfocado en alcanzar ese sueño cuando, en noviembre de 2010, su mamá Hajnalka fue diagnosticada con cáncer, que había comenzado en el colon y había hecho metástasis en otros órganos. Siete meses más tarde falleció. Él tenía 16 años.

Laslo Djere supo desde muy chico que quería que el tenis fuera su trabajo. Foto Prensa Argentina Open

Laslo Djere supo desde muy chico que quería que el tenis fuera su trabajo. Foto Prensa Argentina Open

El serbio no se dejó abatir y siguió trabajando en su carrera, con el apoyo de su papá Caba, quien lo había acercado al mundo de la raqueta a los cinco años y, aunque nunca fue oficialmente su entrenador, lo acompañaba siempre en los viajes y en los torneos. Como la mayoría de los jugadores, le costó dar el salto al profesionalismo.

«Empecé a jugar Futures cuando tenía 16 y estaba alrededor del puesto 500 del ranking. Pero me tomó un tiempo abrirme camino. Llegué al top 200 y me estanqué en el grupo entre el 170 y 180. Ahí estuve cerca de dos años hasta que finalmente tuvo una buena racha en 2017, con un par de buenas actuaciones a nivel ATP (NdR: Llegó, por ejemplo, a las semis en Budapest) y ese año logré meterme entre los mejores 100, lo que fue importante para mí», recordó.

Todo estaba encaminado para el serbio, pero la vida le dio otro golpe. Después de cerrar esa temporada, al regresar a su casa la familia se enteró que Caba tenía cáncer, también en el colon. Laslo lo acompañó cuanto pudo, sin descuidar su carrera deportiva, pero a pesar de los tratamientos, su papá murió en diciembre de 2018 a los 55 años.

Djere tampoco se rindió. Solo dos meses más tarde, estaba de pie sobre el polvo de ladrillo de Río de Janeiro dedicándoles el trofeo. Después de ese torneo, siguió creciendo. Llegó a las semifinales de San Pablo, Budapest y Umag y a la tercera ronda de Roland Garros, donde firmó su mejor resultado histórico en un Grand Slam. Además, tras arrancar el año 93° lo cerró en el 38° lugar, luego de haber ocupado durante dos semanas el 27° escalón.

El año pasado, a pesar de la poca actividad, logró celebrar su segundo título al superar en octubre al italiano Marco Cecchinato para gritar campeón en Cerdeña.

Djere asegura que sus padres son «una inspiración para mí, no solo en el tenis, sino también en mi vida». Aunque su motivación principal en cada partido y en cada torneo es seguir superándose.

Saludo al cielo. El serbio aseguró que sus padres sin "su inspiración dentro y fuera de la cancha". Foto Prensa Argentina Open

Saludo al cielo. El serbio aseguró que sus padres sin «su inspiración dentro y fuera de la cancha». Foto Prensa Argentina Open

«Lo que hago en la cancha y en los torneos lo hago por mí mismo, por las personas que están a mi lado, por mi equipo y por todos los han dedicado tanto tiempo para que yo pueda mejorar», afirmó.

De mentalidad fuerte, tal vez forjada por los desafíos que le presentó la vida, Djere es un luchador. Lo está demostrando en Buenos Aires, donde ayer levantó un durísimo partido ante Delbonis y se metió en los cuartos de final.

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Fuente: Clarin.com

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