La vuelta del fútbol en Corea del Sur fue con barbijos, sin abrazos, TV gratuita y codazos en los cambios y en la despedida


En Corea del Sur, la K-League tendría que haber empezado hace dos meses (a fines de febrero), pero la pandemia desatada en todo el mundo por el coronavirus lo impidió. Pero este viernes fue el gran día y, a puertas cerradas, Jeonbuk Hyundai recibió a Suwon Bluewings por la primera fecha del torneo, en un partido repleto de curiosidades. 

El Jeonbuk Motors, ganador de las pasadas tres ligas, le ganó a Suwon Bluewings, por 1 a 0, con un gol del delantero Lee Dong-Gook, de 41 años. El cotejo dio inicio a la Primera División de la K-League y se llevó a cabo un estricto protocolo sanitario a causa de la pandemia que azota al mundo.

Lee Dong-Gook celebró el gol de la victoria de acuerdo al protocolo sanitario establecido. (Foto: AFP/Jung Yeon-je).

Lee Dong-Gook celebró el gol de la victoria de acuerdo al protocolo sanitario establecido. (Foto: AFP/Jung Yeon-je).

El encuentro se desarrolló en el Jeonju World Cup Stadium, de la ciudad de Jeonju, en el sur del país, a 194 kilómetros de la capital (Seúl) y fue televisado gratuitamente por Youtube y Twitter. Ese estadio fue una de las sedes del Mundial Corea-Japón 2002 y tiene una capacidad para 42.477 espectadores. 

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Entrenadores, alcanzapelotas, fotógrafos y demás trabajadores fuera de la línea de cal usaron tapabocas, algunos incluso con el escudo del Jeonbuk. No hubo apretón de manos antes de empezar el partido y en los cambios se intercambiaron codazos. También existía una restricción por la cual los jugadores no podían hablar con sus compañeros ni oponentes, algo que finalmente, y a juzgar por los gritos escuchados en la transmisión, no se cumplió.

El mensaje de las tribunas dando fuerzas para continuar la lucha contra la pandemia. (Foto: EFE/Jeon Heon-Kyun).

El mensaje de las tribunas dando fuerzas para continuar la lucha contra la pandemia. (Foto: EFE/Jeon Heon-Kyun).

Aunque en Corea del Sur no se aplicaron confinamientos y cierre de fronteras, las autoridades decidieron el pasado 24 de febrero aplazar el comienzo de la Primera y de la Segunda División de la K League. Pero el país asiático dio una muestra de cómo hacerle frente al Covid-19, con su capacidad a prueba, en la que se lamentaron 256 muertes en un país donde hay más de 50 millones de habitantes. Los 1.100 empleados y jugadores de la K-League pudieron ser evaluados la semana pasada, con resultados rápidos conocidos solo seis horas después, y donde cada uno de ellos fue testeado para ver si estaba infectado o no. A partir de ahí, solo quedaba que la pelota volviera a rodar…

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De hecho, hubo algunas versiones de que la razón por la cual el regreso del fútbol se retrasó tanto fue porque pensaron que podían hacerlo con público en los estadios. Existe una sensación creciente en Corea del Sur de que, tras su exitoso regreso a puertas cerradas, los estadios de la K-League repletos de fanáticos podrían volver en cuestión de días o semanas.

En el final del partido, hubo codazos de despedida. (Foto: EFE/Jeon Heon-Kyun).

En el final del partido, hubo codazos de despedida. (Foto: EFE/Jeon Heon-Kyun).

Además del mensaje «Stay Strong» («Mantenete fuerte»), las tribunas vacías se «vistieron» con banderas y carteles de los fanáticos, así también como anuncios de los patrocinadores. Los cantos de Jeonbuk se reproducían a través de parlantes del estadio a todo volumen.

En algunos casos, los jugadores todavía se golpearon mutuamente las manos en los cambios, las marcas en las acciones siguieron siendo apretadas, y -a pesar del espectáculo inusual fuera del campo- el juego en sí fue como siempre.

Suwon quedó con un jugador menos tras la expulsión del australiano Terry Antonis. Un durísimo planchazo sobre Son Jun-Ho le significó la tarjeta roja directa y, a pesar de sus reclamos, debió irse antes al vestuario.

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Desde ese momento, el equipo local empezó a encontrar más espacios y a los 83 minutos concretó el gol de la victoria. El cabezazo de Lee Dong-Gook apareciendo por el primer palo, tras un córner, fue la diferencia para que Jeonbuk Motors sume sus primeros tres puntos en la K-League. En el gol, se notaba claramente las ganas de los compañeros de ir a abrazar al autor de la conquista, pero se aguantaron siguiendo el protocolo y terminaron haciendo un gesto de «respeto» levantando sus pulgares.

Lee Dong-Gook, mide 1,87m, suma 12 años jugando en el Jeonbuk, totalizando 320 partidos y 159 goles, según las estadísticas del sitio SoccerWay. El delantero fue parte de la selección coreana en el Mundial 2010, donde perdieron 4-1 frente a Argentina, en ese momento dirigida por Diego Maradona, en la fase de grupos.

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Es posible que el resto de Europa todavía no esté lista para imitar a los coreanos, pero el país del este asiático este viernes proporcionó la esperanza de lo que puede llegar con el tiempo: una buena preparación y la planificación. Hay que tener en cuenta que Corea no es un país que haya sufrido tanto la pandemia, a pesar de su cercanía con China, donde se dieron los primeros casos de coronavirus en la ciudad de  Wuhan. 



Fuente: Clarin.com

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