La temporada del Real Madrid la mide la Champions League


Sergio Ramos
El Real Madrid celebra la Champions LEague | Matthias Hangst/Getty Images

El Real Madrid hace demasiados años que dejó de ser un equipo nacional. Los blancos representan a LaLiga y a España en el panorama internacional, pero aunque son el máximo ganador histórico y los vigentes campeones, su competición no es la liga española. El Santiago Bernabéu no piensa en ser líder tras 38 jornadas ni en batirse el cobre en estadios de césped alto, barro y patadas en el tobillo. Los madridistas tienen como primer objetivo, a veces único, ganar la Champions League. A raíz del nivel del club en esta competición se mide el éxito.

El fútbol es un espejo de la sociedad y ahora las guerras se disputan en el terreno de juego. Por suerte, no hay de por medio muertes ni estallidos de crisis financieras, tampoco familias rotas evocadas al trauma y la ruina. En este tablero de Risk, el Real Madrid es uno de los más poderosos. Los blancos emulan a la España de los Reyes Católicos y solo admiten volver a formar un imperio.

El imperio madridista lucha una y otra vez por conquistar Europa. El escudo blanco es el que más veces ha reinado en el territorio continental, el que más partidas se ha llevado al bolsillo, el que más terreno ha colonizado con sus camisetas, sus estrellas y sus cánticos. El Real Madrid necesita triunfar una y otra vez en Europa, con la camiseta limpia y blanca que no empaña, para continuar con su razón de ser.

Real Madrid CF v Club Atletico de Madrid
Tifo del Santiago Bernabéu | Sonia Canada/Getty Images

La globalización es el nuevo signo del Santiago Bernabéu. Tal vez por esto haya dejado atrás La Liga. La Unión Europea, el imperio y la idea del continente como una nación naciones es la idea que persigue el madridista con el balón en los pies. Los objetivos se cumplen cuando Europa entera se somete al mandato blanco y cae impasible ante la mano de hierro de la delantera de Chanmartín.

Esto y no otra cosa significa ganar la Champions League para el Real Madrid. Conseguir la orejona es sinónimo de éxito, de dominio, de sentirse de nuevo un imperio y el club más glorioso y laureado de la historia.



Fuente: 90min.com

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