la mejor pieza ofensiva de Russo y de Boca



la mejor pieza ofensiva de Russo y de Boca 1

La mirada de Carlos Izquierdoz en Rosario después de su gol ante Newell´s fue un reflejo de lo que sucede en Boca en este 2021. «En la pelota parada sabemos lo que nos puede dar Edwin (Cardona). Hablé con él antes del tiro libre, me dijo adónde buscar la pelota y la puso perfecta. Solo tuve que poner la frente para el gol», contó el marcador central sobre el colombiano, dueño de un pie derecho preciso, exquisito pero que además se volvió la pieza ofensiva más relevante del conjunto de Miguel Ángel Russo.

De los 7 partidos que jugó Boca en este 2021, Cardona faltó en uno solo: en el 3 a 0 ante Santos en Brasil, en lo que fue la única (y dolorosa) derrota en el año. En el resto de los juegos, terminó participando de las facetas de ataque. En La Paternal, asistió a Mauro Zárate para su gol; metió un golazo impactante en la final ante Banfield por la Copa Maradona, le puso la pelota en la cabeza a Izquierdoz para el 1 a 0 ante Gimnasia y en el mismo partido convirtió un tiro libre a pura sutileza para el 2 a 2 final. Es, según el registro de estadísticas de la Liga, el jugador de Boca que más pateó al arco, con un promedio de 2.5 intentos por partido. Ningún otro delantero busca más el gol que él.

Su nuevo rol en el once de Russo parece no moverse. Serán otros los apellidos que se correrán de lugar. Al menos por ahora. Porque en el juego del equipo (por ahora sin el funcionamiento que busca el DT) es necesaria la participación de Cardona para intentar conectar dos líneas que por ahora no lo hacen: el mediocampo y el ataque. Recostado por la izquierda pero cada vez con más libertad para moverse por todo el campo (ante Newell´s apareció cerca del círculo central o presionando como doble punta), es quien genera ese desequilibrio desde su técnica pero el que también desbalancea la presión de Boca. Porque la «licencia» para no presionar al rival desde la entrega física ya le pertenece a Tevez. Cardona tiene que hacer el esfuerzo. Y ante Newell´s terminó acalambrado después de correr a la par del resto para avanzar y también para retroceder. 

«Estoy disfrutando de estar acá en Boca, quiero hacerlo de la mejor manera y permanecer mucho tiempo aquí. Es muy bonito tener la posibilidad de volver a un club como este, de aportar lo mío para ganar títulos y junto con mi familia decidimos venir a la Argentina porque queríamos tener una nueva oportunidad acá», contó hace semanas el colombiano, ese que en 2018 vio desde el banco de suplentes la final de la Copa Libertadores ante River porque su nivel lo llevó a Barros Schelotto a prescindir de él. En su rol en el equipo, el nacido en Medellín subrayó que «tenemos una competencia entre compañeros muy buenos por algunos lugares en el equipo. En mi posición están Tevez, Salvio, Villa, Obando, Maroni, Zárate, Soldano.. pero hacemos todo para ganarnos un lugar y que sea lo mejor para Boca». El reconocimiento de sus compañeros a su calidad es constante. 

En el mientras tanto, el colombiano se adueñó de la pelota detenida y al menos desde ese lugar Boca lleva un peligro que no tenía. Los 5 goles en 14 juegos como titular (lleva 22 participaciones) en su retorno al club también arrojan otras estadísticas invisibles en su participación en los tantos. Además de envíos aéreos para goles de Lisandro López, Salvio, Tevez o incluso con sellos propios como los que hizo ante Newell´s e Independiente le dan una fuerza a su influencia en el once que en el último tiempo en Boca fue cambiando de dueño en el desnivel de sus individuales. Así como alguna vez parecían inamovibles apellidos como Villa y Salvio, hoy Cardona está en ese escalón. 

Cardona tiene contrato con Boca hasta diciembre y la mitad de su salario lo está desembolsando Tijuana de México, dueño del 50 por ciento de su ficha. Y así como ocurrió en diciembre de 2018, el club tiene la posibilidad de comprarle su pase y realizarle un contrato de tres años. Para eso, el ex Pachuca y Monterrey deberá seguir por este camino. ¿Riquelme se convencerá de pagar para quedarse con él durante todo su mandato como vicepresidente? Más de una vez lo definió como una debilidad futbolística, pero también sabe que el cafetero tiene que demostrar en el campo de juego mucho más de lo que hizo hasta ahora. Que no es poco.

Con aspiraciones a volver a la Selección de Colombia (retornó en las últimas fechas de Eliminatorias gracias a su nivel en Boca) y con un mejor registro físico en el día a día en los GPS, Cardona va ganando terreno para Russo y compañía en este nuevo año. Desde su pie derecho, por ahora, nace lo más peligroso del último bicampeón argentino. 



Fuente: Clarin.com

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