La astronómica cifra en que se vendió una tarjeta de Tom Brady del año 2000


Una tarjeta del consagrado mariscal de campo Tom Brady de su campaña como debutante en la NFL fue vendida por 2.250.000 dólares, nueva marca que la convierte en la tarjeta de fútbol americano más cara de la historia.

Superó el monto de 1,32 millones que se pagó en marzo por otra figura de la misma colección del astro de los Tampa Bay Buccaneers, seis veces campeón del Super Bowl incluyendo la edición 2021.

La tarjeta de Brady, una suerte de figurita acartonada, es una versión del «Campeonato de contendientes de playoffs 2000». Está autentificada y lleva el número 99 de las únicas 100 copias que se imprimieron.

Antes de estas dos tarjetas de Brady, el récord pertenecía al mariscal de campo Patrick Mahomes, de los Kansas City Chiefs, cuya tarjeta se había vendido por 861.000 dólares a principios de febrero.

Antes de ella, en tanto, la mejor marca también pertenecía a Brady: 555.988 dólares, en enero.

Tom Brady celebra con la camiseta de Tampa Bay: fue al equipo y lo sacó campeón. Foto AFP

Tom Brady celebra con la camiseta de Tampa Bay: fue al equipo y lo sacó campeón. Foto AFP

El meteórico aumento de los precios con sólo unos meses de diferencia es un ejemplo perfecto del auge que ha experimentado la industria de las tarjetas deportivas durante el último año.

La tarjeta de Brady lleva el número 144 y, por supuesto, antes de ser puesta a subasta fue calificada por expertos en el rubro que certifican su estado. Así se le otorgó un puntaje general a su autenticidad, en el que «se sacó» 9 puntos sobre 10.

Lo mismo ocurrió con ítems varios como el centrado (9,5 puntos), las esquinas y bordes (ambos 8,5) y la superficie (8).

El autógrafo del crack, claro, también fue sujeto a evaluación. De acuerdo a Lelands, «se compara favorablemente en cuanto a atractivo visual y fuerza de la firma con cualquier otro que se haya calificado con un 10 en el mercado, si no mejor que otros 10 que hemos visto.»

La tarjeta había sido comprada en eBay hace más de una década y había estado escondida en una colección privada desde entonces.

La casa de subastas le puso un piso inicial de 75 mil dólares y la puja contó con nada menos que 67 ofertas desde que comenzó, el pasado 25 de febrero. Ese primer día llegó a trepar a algo más de 134.000.

Tom Brady y el trofeo Vince Lombardi: un matrimonio inseparable. Foto Reuters

Tom Brady y el trofeo Vince Lombardi: un matrimonio inseparable. Foto Reuters

Hasta el 28 hubo pocas ofertas, que llevaron su precio a 189.520, pero ya el primer día de marzo empezó a trepar con fuerza: cerró el 1/3 con una oferta de casi 394.000 verdes.

El 9 de marzo tocó el millón, y el 13 llegó una oferta de casi 1,8 millones que duró doce días como «dueña» de la tarjeta, hasta que el 25/3 alguien puso 1.877.379. No le alcanzó: el cierre de este sábado tuvo la «apuesta» ganadora de los 2.252.855.

Para contextualizar la astronómica cifra, una tarjeta del año 1986 de Michael Jordan, cuya subasta había empezado 25.000 dólares más cara que la de Brady (100.000 de precio inicial), tuvo «sólo» 27 ofertas y se vendió por 426.678 dólares.

Y una de LeBron James, también de su temporada debut (como la de Brady), contó con 39 ofertas y se fue de la casa de subastas por un valor de u$s 211.199. 

Otra hazaña de Tom Brady, en definitiva, que también pone de manifiesto cómo está considerado por los fanáticos y los coleccionistas entre los mejores deportistas estadounidenses de la historia.



Fuente: Clarin.com

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