jugadores, entrenadores y el dinero


Puede resultar difícil de explicar cómo un fútbol tan chato como el argentino, con tan mala organización y con miserias que ni se intentan esconder, sea el protagonista estelar de las competiciones sudamericanas. Arrasan los clubes argentinos en la Copa Libertadores y en la Copa Sudamericana y se han erigido como los grandes candidatos a pesar de la opulencia económica de países como Brasil. Sí, aunque parezca mentira, goza de buena salud el fútbol argentino. «Todo esto es una gran muestra de carácter de los futbolistas. Cuando empezamos a entrenar se hablaba de que no íbamos a tener chances por el parate tan prolongado. Y a mí eso me pareció muy loco. El espíritu del futbolista argentino es tremendo: se revela ante situaciones adversas, es competitivo. Somos así. Esto que está pasando creo que le hace bien al fútbol argentino para que nos demos cuenta de que tenemos materia prima. Tenemos que poner las bases para trabajar con dignidad y crecer», analizó Marcelo Gallardo.

La realidad impacta con dos equipos argentinos en semifinales de la Copa Libertadores, tal como ocurrió en las últimas tres competiciones (2019 y 2018, River y Boca; 2017, River y Lanús). Pero sorprende aún más la presencia de tres conjuntos locales en las semifinales de la Copa Sudamericana: Vélez-Lanús y Defensa y Justicia-Coquimbo Unido. ¿Existe algún registro de tres semifinalistas argentinos en un torneo internacional? Sí, en la Supercopa 1989 jugaron Argentinos, Independiente y Boca (campeón). Y aquí conviene hacer una aclaración: en 1966, River, Boca e Independiente compartieron el grupo semifinal y River clasificó a la final que perdería con Peñarol de Montevideo.

Seguramente existan varios factores por los que los equipos argentinos sobresalgan a nivel internacional, pero aquí se pondrá el foco en tres: el gen de los jugadores, la nueva camada de entrenadores y el dinero.

River está en las semis de la Libertadores por tercer año al hilo. (AFP)

River está en las semis de la Libertadores por tercer año al hilo. (AFP)

Las bondades de los futbolistas argentinos son reconocidas en el mundo. No son pocos los entrenadores europeos que pretenden tener en sus equipos al menos a un jugador nacido en estas tierras. Hace pocos meses, Vicente del Bosque, técnico de España campeón del mundo en Sudáfrica 2010, aseguró que «los argentinos son los alemanes de América porque tienen un rendimiento seguro». La capacidad de adaptarse a distintas circunstancias es lo que más se destaca de los jugadores nacidos acá. Lo suele repetir también Gallardo: «Nos gusta jugar, pero si nos hacen combatir, combatimos». Rebeldía, pasión, amor propio, dignidad, entrega, sacrificio, potrero; son alguna de las muchas palabras que se pueden asociar los jugadores argentinos.

Racing y Boca disputan un lugar en las semis de la Libertadores. (EFE)

Racing y Boca disputan un lugar en las semis de la Libertadores. (EFE)

Otro factor clave son los cuerpos técnicos. El fútbol se ha modernizado y los técnicos argentinos supieron acompañar ese proceso. Hay una nueva manera de interpretar al fútbol y los entrenadores nacionales están a la vanguardia de Sudamérica. La nueva camada ha suplantado a los Basile, Bianchi, Merlo, Gallego, Passarella, Veira y tantos otros. Acaso sea Miguel Angel Russo el único sobreviviente. Asoman nombres como los de Sebastián Beccacece y Mariano Soso, dos DT sin pasado como futbolistas pero muy reconocidos por sus pares. Gallardo, Crespo, Zubeldía, Pellegrino -ninguno supera los 50 años- han puesto la vara muy alta. Todos han estudiado y han pasado por Europa para observar entrenamientos y copiar ideas en sus ratos libres. En Brasil, en cambio, siguen pisando fuerte los entrenadores antiguos como Mano Menezes, Abel Braga, Felipe Scolari, Renato Portaluppi, Vanderlei Luxemburgo, casi todos mayores de 60 años.

Vélez pisó fuerte en Chile y está en semis de la Sudamericana. (EFE)

Vélez pisó fuerte en Chile y está en semis de la Sudamericana. (EFE)

Sin dudas también el dinero tiene un rol importante: las copas representan la posibilidad de sumar muchos dólares para los equipos y para los futbolistas. Esta claro que la pasión y la gloria es lo que más moviliza, pero las compensaciones son bienvenidas. En esta edición, el vencedor de la final de Río de Janeiro habrá acumulado 22.550.000 dólares, mientras que el finalista se quedará con algo más de 13 millones de dólares. El campeón de la Sudamericana, en tanto, embolsará 6.500.000 dólares.

Defensa y Justicia es la gran sorpresa de la Sudamericana. (Reuter)

Defensa y Justicia es la gran sorpresa de la Sudamericana. (Reuter)

«Quienes critican al fútbol argentino lo hacen más por la organización, por los cambios permanentes, que por la calidad del jugador que tiene el país. Racing, Independiente, Boca, River tienen sus buenos futbolistas que pueden hacer diferencia en cualquier partido. Lo fueron demostrando en los torneos internacionales: somos competitivos«, resumió Eduardo Salvio unas semanas atrás. Y vaya si tenía razón. 



Fuente: Clarin.com

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