Ilaix Moriba, tras los pasos de su amigo Ansu Fati


Con Ansu Fati consolidado en el primer equipo, Ilaix Moriba (Guinea Conakry, 2003) posee la etiqueta de futbolista más prometedor de La Masia. Una etiqueta de peso, con la que muchos han cargado pero de la que pocos se han deshecho con éxito, para un centrocampista ‘total’ con un físico imponente. Un físico que sirve también de pretexto para quienes le cuelgan una segunda etiqueta, la de ‘el nuevo Pogba’, con quien sin duda tiene similitudes. Puede recibir por adelantado su regalo más especial antes de llegar a la mayoría de edad (cumple los 18 el próximo día 19). Futbolista del Barça B y un habitual en los entrenamientos del primer equipo con Koeman, Moriba ha disputado esta temporada 410 minutos con el filial (se ha perdido cuatro partidos por una lesión de tobillo) y es la principal novedad de Koeman para el partido ante el Granada.

Escudo/Bandera Barcelona

De madre guineana y padre liberiano, Ilaix Moriba llegó muy joven a España, donde empezó a destacar desde el momento que se calzó unas botas. Se fijó primero en él el Espanyol, pero como tantas veces ha sucedido en el pasado, el Barça logró seducirle y alejarle de la cantera blanquiazul. Con solo siete años se vistió de azulgrana por primera vez en el Benjamín C y en los diez siguientes ha llegado a las puertas del primer equipo. Es un habitual de las categorías inferiores de la Selección Española, con quien disputó el Mundial Sub-17 en 2019 (cayeron en cuartos ante Francia).

Es íntimo amigo de Ansu Fati (ambos dicen que son como ‘hermanos’) y en abril de 2019 el Barcelona quiso blindarle para tratar de frenar la fuga de talentos que se está produciendo en La Masia en los últimos años (Eric García, Dani Olmo, Sergio Gómez…). Para ello, el Barça tuvo una dura negociación con Barnett, agente de Moriba y también de Bale. Finalmente amplió durante tres años más su vinculación y le convirtió en el mejor pagado de la cantera: 2 millones de euros anuales y una cláusula de 100M€. Ahuyentó así los cantos de sirena de City, Juventus y Chelsea, entre otros, que querían ficharle. Este verano Abidal se rechazó las propuestas de cesión del Leipzig y al Mönchegladbach.

Toda una vida en La Masia

Moriba participó ya la temporada pasada con el filial azulgrana, jugando 8 partidos de liga y los tres por el playoff de ascenso a Segunda que perdieron ante el Sabadell. Antes, ya destacó en la Youth League, sobre todo en su primer año de juvenil. Este curso arrancó de titular en el filial, pero una lesión le apartó del césped. Además, es internacional con España en categorías inferiores.

Las similitudes entre Moriba y Pogba son evidentes, pues ambos futbolistas comparten no solo una condición atlética más que notable, sino también cierto parecido físico. Y, en el plano futbolístico, continúan los puntos en común. Moriba ha crecido en La Masia por lo que al portento físico se le suma una calidad inusual para un futbolista de su envergadura, capaz de conducciones largas y pases precisos. El 4-3-3 clásico del Barça le ‘condena’ a jugar de interior, pese a que tiene llegada y buen disparo. En partidos con un control amplio del balón, algo que se le supone al Barça, está cómodo cerca del área.



Fuente: As.com

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