Guillermo Coppola y la casa donde murió Maradona: «Quiero creer que ese lugar se eligió por la urgencia de un traslado rápido»


Guillermo Coppola criticó la elección de la casa en la que Diego Maradona murió semanas después de ser operado de la cabeza. Además, tomó distancia del último entorno del exfutbolista: «Bloquear teléfonos y cerrar puertas es la antítesis de lo que yo hacía».

Emocionado, Coppola repasó sus emociones desde el fallecimiento de Maradona, ocurrido hace cinco días. Aunque no hizo críticas directas, también se lamentó por los manejos de los médicos en las últimas semanas.

«Uno quiere creer que no lo trataron mal. Todos queríamos para Diego lo mejor. Los profesionales son profesionales de la salud. No creo que ningún profesional que se jacte de serlo pueda generar una situación que provoque lo que pasó con Diego», dijo el ex manager de Diego.

La principal objeción que encontró fue la elección de la vivienda del country de San Fernando donde el Diez pasó sus últimos días, en medio de su recuperación.

«Quiero creer que ese lugar se consiguió por la urgencia y la necesidad de hacer un traslado rápido. Si no, es imposible. Lo escuché de familiares muy cercanos: ‘Guille, vos en esa casa no vivías’. Estamos hablando de Maradona y una situación complicada de salud. Mínimamente necesitaba un baño en la habitación donde se encontraba», continuó Coppola, en «Verdad / Consecuencia» (TN).

Además, criticó que no se hubiera cambiado el domicilio después de verificar la falta de instalaciones adecuadas: «Por la necesidad hay cierta justificación, entre comillas. Ahora cuando ves que no tiene las comodidades mínimas necesarias, lo cambiás de lugar. Esas cosas sí siento que se pueden hacer, con un paciente difícil como era Diego».

Al hablar sobre sus años como representante de Maradona, dijo que eran «otros años» y tomó distancia del último entorno que acompañó al Diez.

«Vivimos cosas durísimas, con otra edad y otro entorno. Tenía a Claudia, Dalma, Gianinna, don Diego y doña Tota. Yo manejaba el auto, me quedaba cuatro años en Cuba… Y no era por interés comercial, cuando decidí volver me volví con lo puesto», reflexionó al respecto.

Y continuó: «El de ahora es el entorno que él elegía. Bien o mal, cada uno sabrá cuál fue su manejo. Se habla de bloqueo de teléfonos, cierre de puertas; la antítesis de lo que yo hacía. El teléfono a Diego no se lo tocaba nadie, porque él no dejaba que nadie lo tocara. Las puertas, yo las abría, porque a Diego le hacía bien. Ni hablar de su familia, me refiero a amigos, periodistas».

Consultado por los incidentes del velatorio en la Casa Rosada, dio a entender que el horario acotado fue un problema, aunque aseguró que la familia tenía un motivo para preferir un velorio corto.

«Yo no habría sabido organizarlo. No tengo la capacidad y la experiencia. Así me hubieran dado todos los medios, no sé si lo habría hecho mejor. Tal vez habría tratado de convencer a Claudia y a las chicas, pero aparentemente había un motivo por el cual no quisieron alargar las horas del velatorio. Hay un motivo que lo dirán ellas, si es que lo sienten», explicó.

Guillermo Coppola ayuda a llevar el ataúd de Diego Maradona, en el entierro en Bella Vista. Foto EFE

Guillermo Coppola ayuda a llevar el ataúd de Diego Maradona, en el entierro en Bella Vista. Foto EFE

En otro tramo, ventiló que a Maradona lo vio desmejorado en marzo pasado.

«Nos vimos en la cancha de Quilmes, que jugaba Gimnasia por la Copa Argentina. Yo les contaba historias a él y a sus colaboradores. Se rió, disfrutó mucho, el dimos una plaqueta y el sillón. Diez días después lo volví a ver en la Bombonera. Ya no era el mismo. Tal vez el estadio, el ambiente, a veces a uno le pasa el álbum de los recuerdos», expresó el empresario.

Por último, le agradeció a la familia por aceptarlo en el entierro en Bella Vista y reveló algunas de las últimas palabras que le dijo a Maradona.

«Le dije que me había fallado, porque el que me iba a llevar era él. ‘Me fallaste’. El resto de los que le dije me lo guardo para mí. Cada paso era una historia. Llevaba la primera manija del cajón. En algún momento quise dejarla, pero desde atrás escuché ‘Quién mejor que vos’. Listo, ahí no le solté la mano al amigo hasta la tumba«, dijo Coppola.



Fuente: Clarin.com

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