EXCLUSIVA | Entrevista a Andrew Robertson: de no tener ni para gasolina a campeón de Europa


El jugador escocés del Liverpool concedió una entrevista en exclusiva para ​90min en la que habló, entre otros temas, sobre sus difíciles inicios en el mundo del fútbol y su llegada a Merseyside.

En el año 2017, Andrew Robertson daba el salto al Liverpool y dos años más tarde el jugador escocés se proclamó ​campeón de Europa con el conjunto red. Pero hasta que se vio con la orejona en la mano tuvo que superar muchos obstáculos.

En una entrevista exclusiva para 90min, el lateral explicó que su llegada a Liverpool fue fácil y se sintió querido desde el primer momento por los habitantes de la ciudad: «Siempre he tenido una buena relación con ellos. Creo que mucha gente relaciona Liverpool y Glasgow como ciudades bastante similares, y creo que puedo relacionarme con todos nuestros aficionados. Creo que eso es lo que ayuda y este es probablemente uno de los equipos más queridos de Liverpool. Es genial ser parte de él»

Pero antes de que pudiera vivir este sueño, Robertson no tuvo unos inicios fáciles. A los 18 años el lateral no tenía claro su futuro y estaba meditando dejar el fútbol a un lado para comenzar una carrera universitaria, pero todo cambió cuando recibió la llamada del Queen’s Park escocés para que formase parte del primer equipo.

«Estaba en Queen’s Park, un equipo de aficionados. Todos los jugadores que juegan allí trabajan. Trabajé en Hampden, vendiendo entradas corporativas para grandes eventos, conciertos, finales de copa y semifinales. También trabajé en la sala de juegos por un corto período de tiempo. No tenía dinero, así que tuve que encontrarlo de alguna manera»,

«Sé lo que era en aquel entonces, luchando por poner diez libras de gasolina en el coche y cosas así. Mi hermano y yo compartimos un automóvil en ese momento, y ninguno de nosotros quería poner combustible. Mi hermano y yo siempre hemos tenido una buena relación, pero eso casi nos rompió como familia», bromeó.

«Los dos poníamos cinco monedas allí y el depósito nunca estaba lleno».


El haber vivido esos momentos ha significado que Robertson sea un jugador que tiene los pies en el suelo y confiesa que esas son las situaciones que le hacen reflexionar: «Si alguna vez siento que las cosas se ponen difíciles, siempre miro hacia atrás y digo has recorrido un largo camino’ y tu vida es realmente buena. Espero que eso continúe, pero esa es mi determinación y eso es lo que me mantiene en marcha. Me encanta mirar hacia atrás, pero prefiero estar en esta profesión que trabajar de nueve a cinco todos los días».

Robertson se unió al Queen’s Park en 2012 y un año después dio el salto a la primera división escocesa de la mano del Dundee United. Su aventura fue breve ya que en 2014 se fue a Inglaterra y fichó por el Hull City, un movimiento que costó 3,6 millones de euros. 

Después de tres temporadas el ​Liverpool se hizo con sus servicios y desembarcó en Anfield en 2017: «Cuando acabó la temporada había rumores al respecto. Obviamente fui directo a mi agente y le pregunté si había algo. Hubo contactos, pero no estaban listos. Querían verme otra temporada en la Premier League, y cuando llegó el verano la cosa comenzó a calentarse».

«Comencé a emocionarme, y probablemente fue el peor verano para mi esposa. Volví al Hull para la pretemporada. Estaba en el último año de mi contrato y sabía que querían venderme. Esos días fueron bastante surrealistas para mí. Hicieron la primera oferta, que era más baja de lo que Hull quería, y estaba desesperado porque el equipo iba a Hong Kong en su pretemporada. Los primeros días me entrené solo en Melwood y esperé a que regresaran. Intenté ponerme lo más en forma posible. Estaba listo para el desafío que tenía por delante».

ndrew Robertson

Actualmente, Robertson está considerado como uno de los mejores laterales zurdos del mundo pero sus comienzos en el Liverpool no fueron tan fáciles como le hubiera gustado: «Los primeros dos meses fueron difíciles para mí porque no jugué y tuve que cambiar mi mentalidad. Todavía veía a los jugadores como oponentes en lugar de compañeros de equipo, y eso es lo que más me costó».

«Pero en el momento en que crucé las puertas de Melwood, los aficionados me dieron una cálida bienvenida. El personal no podría ser más servicial. Sabes, tuve un bebé en dos semanas, y me consiguieron una casa lo antes posible. Fue un momento estresante como familia, pero el Liverpool es como una familia y me cuidaron en ese momento.

«Los primeros partidos que jugué lo hice bastante bien. Pero ahora que lo recuerdo, no estaba jugando como el entrenador quería. El punto de inflexión para mí, cuando tomé mucha confianza, fue justo después de que Moreno se lesionara, y tuve mi oportunidad.

«Tuvimos la fiesta de Navidad de Melwood esa noche. Recuerdo que el encargado se acercó y me dijo ‘No quiero hablar sobre fútbol esta noche, pero estuviste excelente hoy», y eso me dio  confianza. Fue entonces cuando pensé, bien estoy empezando a hacer lo que él quiere que haga. Realmente creí que era un jugador del Liverpool.

Robertson señala que Jurgen Klopp fue muy importante en su evolución como jugador: «Algunos entrenadores quizás sean diferentes delante y detrás de las cámaras, pero lo que ves es lo que obtienes con él. Él salta al campo de entrenamiento y todos los días te da un abrazo. Mucha gente dice que es como la figura paterna en Melwood. A veces ves en Melwood más que a tu familia, así que siempre es bueno tener a esa persona. Es fantástico y todo su personal es fantástico. Siempre que vamos a los partidos dice si damos el 99% podremos vencer y si damos el 100% ganaremos».


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La segunda parte estará disponible pronto en 90min.com.



Fuente: 90min.com

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