el tiempo de resurrección para Andy Ruiz que va en busca de otra chance mundialista


Muchos la consideran una segunda oportunidad. Para él, será la primera que se le concederá a un hombre nuevo. El que se erigió sobre los restos de aquel que protagonizó un ascenso meteórico y una caída estruendosa. Los dos se llaman Andy Ruiz, pero no son el mismo. “Maté al viejo Andy y un nuevo Andy nació”, asegura el protagonista de uno de los mayores batacazos del boxeo en el siglo XX, que este sábado intentará dar el primer paso hacia otra chance de pelear por el título mundial pesado.

Casi 17 meses después de la última pelea del viejo Andy, el nuevo subirá al cuadrilátero del Dignity Health Sports Park de Carson (California) para medirse con el veterano Chris Arreola en un duelo que la Asociación Mundial de Boxeo presenta como eliminatorio y que formará parte de una cartelera que también tendrá como atracción la disputa de dos combates por títulos vacantes del organismo con sede en Panamá: el cubano Erislandy Lara y el estadounidense Thomas Lamanna se medirán por la corona regular de los medianos, mientras que los mexicanos Eduardo Ramírez e Isaac Avelar pujarán por el cetro interino de los plumas. La velada podrá verse por ESPN desde las 20.

Si Ruiz se plantea este combate como un renacer es porque la última imagen que dejó sobre un ring fue lamentable: el 7 de diciembre de 2019, fue derrotado con una facilidad pasmosa por Anthony Joshua, el mismo hombre al que seis meses antes había noqueado en el Madison Square Garden y le había arrebatado los cinturones de la AMB, la Organización Mundial de Boxeo y la Federación Internacional de Boxeo. Ese noche en Diriyah (Arabia Saudita) llamó la atención tanto la superioridad del inglés como la paupérrima preparación física del efímero campeón y su falta de audacia y de rebeldía para intentar siquiera algo para torcer el rumbo de la contienda.

Esa derrota fue el capítulo final de una historia que había comenzado como un cuento de hadas, con aquel triunfo ante Joshua por el que ni el más osado apostador arriesgaba un billete, y había mutado en una comedia al estilo ¿Qué pasó ayer? O Viaje censurado, con Ruiz como protagonista estelar de todas las escenas de jarana habidas y por haber. “En aquel momento supe que tenía primos, tíos y amigos a los que no conocía hasta que gané. Así que seguí la corriente y me distraje con eso”, reconoce el nuevo Andy, que asegura haber aprendido de sus errores y estar preparado para “comenzar de nuevo la escalera desde abajo”.

Para iniciar el ascenso de esa escalera que tiene en la cima a Joshua y al también inglés Tyson Fury (campeón del Consejo Mundial de Boxeo), el hombre nacido en Imperial Valley (California), pero que se considera mexicano como el que más, optó por patear el tablero: se separó de su entrenador, Manny Robles, y se vinculó en mayo de 2020 con Eddy Reynoso, el encargado de acompañar a la cumbre del pugilismo a Saúl Álvarez. En el gimnasio de Reynoso en San Diego pudo compartir sesiones de trabajo con Canelo y con otros campeones mundiales como Ryan García, Óscar Valdez y Julio César Rey Martínez.

“Lo principal es que adquirí disciplina, que es algo que no se puede comprar. Además trabajamos los fundamentos, que incluyen moverme más a partir de que perdí algo de peso. Fuimos poco a poco. Empecé a aprender nuevas capacidades que probablemente ya tenía, pero que ahora sé usar”, explicó Ruiz sobre esta nueva etapa. “Es un peleador muy inteligente, que llegará con más movilidad, mejor condición física, más mentalizado. En todo deportista es muy importante la motivación y él está muy motivado”, aseguró Reynoso, considerado el mejor entrenador de la actualidad.

El tonelaje fue uno de los puntos centrales en la película del viejo Andy y su alter ego. La flaccidez de su abdomen fue motivo de burlas la noche en que derrotó a Joshua. En el pesaje previo a ese combate registró 121,6 kilos (demasiado para un pesado de 1,88 metro). Para la revancha trepó a 128,6. Y cuando llegó al campamento de Reynoso pesaba 140. Desde entonces, bajó alrededor de 25 kilos. “Antes estaba bien gordo y no me importaba entrenarme duro. Aún no llegué a donde quiero, pero no estoy donde estaba antes”, reconoció el excampeón de 31 años, que ostenta un récord de 33 victorias (22 por nocaut) y 2 derrotas.

Andy Ruiz se entrena desde mayo de 2020 con Eddy Reynoso.

Andy Ruiz se entrena desde mayo de 2020 con Eddy Reynoso.

Para el primer examen que rendirá Ruiz en su relanzamiento, sus manejadores eligieron colocar la vara no demasiado alta. Chris Arreola, cuyo verdadero nombre de pila es Cristóbal, que nació en Los Ángeles y se considera tan mexicano como su adversario en virtud de sus raíces, tiene 40 años y está en la coda de una carrera en la que intentó tres veces apoderarse del título del CMB y siempre fue vencido antes del límite: por el ucraniano Vitali Klitschko (en 2009), el haitiano Bermane Stiverne (2014) y el estadounidense Deontay Wilder (2016).

“Quiero demostrar que todavía tengo algo que dar. Me estoy entrenando desde enero y ahora tendré que hacer una pelea inteligente porque él tiene dinamita con ambas manos y es veloz como un peso ligero”, analizó Arreola, quien tiene un registro de 38 triunfos (33 por la vía rápida), 6 derrotas y 1 empate, pero que solo ganó dos combates en los últimos seis años. A priori, no parece un adversario de riesgo, pero el destino de la contienda dependerá de cuánto tenga para ofrecer el nuevo Andy.



Fuente: Clarin.com

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