El insólito motivo de la derrota de Deontay Wilder ante Tyson Fury: le echó la culpa a su disfraz


Deontay Wilder explicó que su dura derrota ante Tyson Fury se debió al pesado disfraz que utilizó para ingresar al ring. «No tenía piernas desde el inicio de la pelea», dijo el estadounidense, que el sábado sufrió un nocaut técnico en el séptimo round.

Wilder consideró un error de cálculo llevar su vestido, que le costó la primera derrota de su carrera y por eso pretende gestionar una revancha, según Yahoo Sports.

E ahora ex campeón de los pesos pesados del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) declaró al portal que el disfraz en forma de armadura con relieve, junto a su máscara completa, pesaban unos 18 kilos, y para cuando subía al ring en el MGM Grand Garden Arena sus piernas ya sentían un desgaste comprometedor.

Deontay Wilder le echa la culpa a su disfraz por la derrota ante Tyson Fury. (EFE)

Deontay Wilder le echa la culpa a su disfraz por la derrota ante Tyson Fury. (EFE)

El británico derribó a Wilder en el tercer asalto con una derecha recta y el estadounidense, que perdió su cinturón de peso pesado del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), no volvió a mostrarse realmente estable después del golpe.

Wilder volvió a caer en el tercer round en lo que se calificó como un resbalón, y Fury lo derribó con un puñetazo en el quinto.

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«El hecho simplemente es que mi uniforme era demasiado pesado para mí… No tenía piernas desde el comienzo de la pelea», explicó Wilder, para acotar que en el tercero ya no le respondían.

«Mucha gente me decía: ‘Parecía que algo andaba mal contigo’. Algo sucedió, pero cuando estás en el ring, tienes que darlo todo», agregó Wilder, quien había dicho en sus comentarios inmediatos posteriores a la pelea que sus piernas estaban débiles «debido a otras cosas».

Por su parte, a Fury le demandó mucho menos esfuerzo subir al cuadrilátero. Es que sus colaboradores alzaron el trono en el que el británico, vestido de rey, entró al estadio.

Fury ingresó al ring vestido de rey y en un trono alzado por sus colaboradores, sin esfuerzo. (Al Bello/Getty Images/AFP)

Fury ingresó al ring vestido de rey y en un trono alzado por sus colaboradores, sin esfuerzo. (Al Bello/Getty Images/AFP)

Por otro lado, Wilder volvió a quejarse por la decisión de su rincón de detener el combate en Las Vegas. 

Fury estaba lanzando golpes casi a voluntad cuando el árbitro Kenny Bayless hizo un alto a instancias de un maltratado Wilder. Fue el entrenador asistente Mark Breland quien tiró la toalla, y Wilder sugirió a Yahoo que Breland ya no formará parte de su equipo en nuevas peleas.

«Tuvimos por años muchas discusiones sobre esta situación, y el hecho de que él hiciera esto todavía, después de que Jay (Deas, el principal entrenador de Wilder) le dijo que no lo hiciera es algo que realmente me hizo daño», explicó en diálogo con AP.

«Y luego escuché que fue influido por otro boxeador en el público, con lo que cobran bastante sentido las teorías de conspiración en la cabeza de uno. ¿Por qué lo hizo? No tiene sentido«, se preguntó.

Fury ingresó al ring vestido de rey y en un trono alzado por sus colaboradores, sin esfuerzo. (John Gurzinski / AFP)

Fury ingresó al ring vestido de rey y en un trono alzado por sus colaboradores, sin esfuerzo. (John Gurzinski / AFP)

Wilder y Fury habían acabado en un dramático empate en diciembre de 2018, cuando Fury se bajó del cuadrilátero en el 12° asalto para dividir el fallo.

Ahora si bien es muy tentadora una posible revancha, para Fury está también el atractivo de una pelea de unificación de peso pesado contra su compatriota Anthony Joshua, quien posee los títulos de la AMB, la FIB y la OMB después de ganar su revancha contra el mexicano Andy Ruiz Jr el año pasado.

Con información de AP y AFP



Fuente: Clarin.com

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