El Espanyol en Leganés va del picante a la necesidad


El pasado 23 de abril se cumplieron 25 años del último ascenso del Espanyol a Primera, ante el Cádiz (4-0). Justo una semana después, y en plena resaca, se produciría la primera visita liguera al Leganés, en la trigesimosexta jornada y no en Butarque sino en el vetusto Luis Rodríguez de Miguel, donde ahora se ubica la Plaza Mayor del municipio madrileño.

Escudo/Bandera Leganés

Perdió el Espanyol de José Antonio Camacho, con goles de Luis Ricardo y Juanmi que en apenas un minuto remontaron el 0-1 de Lluís. Era el principio de unos Leganés-Espanyol que ya no se repetirían en LaLiga hasta hace tres temporadas, pero que en muy poco tiempo han suscitado ya su pequeña historia. En el enfrentamiento inaugural en Butarque, el 16 de abril de 2017, se llevó los tres puntos el Espanyol en un partido disputado como el de mañana al mediodía y rácano por parte de ambos equipos (similar al contexto en que se pueden encontrar ahora) que se resolvió con un gol de Leo Baptistao en una veloz galopada con zancada ágil, en el minuto 89, que desató la euforia de los blanquiazules, que se situaban a solo tres puntos de Europa.

En una situación más mediocre, a siete tanto de la zona continental como del descenso, quedó el Espanyol tras el 3-2 de la siguiente temporada, disputado el 28 de enero de 2018 y que se recordará por el ‘hat-trick’ de Mario Hermoso, porque dos de esos tres goles fueron en propia meta. Nueve partidos se quedaría en el banquillo. Los otros restantes fueron de Miguel Ángel Guerrero y Marc Navarro. Pero se recordará incluso más porque Quique Sánchez Flores, que ya llegaba tocado tras flirtear la semana anterior con el Stoke City, cuestionó las capacidades defensivas, la personalidad y el liderazgo del equipo. Un asunto que, curiosamente, vuelve a estar muy de moda. Tres meses después, el madrileño sería despedido.

Escudo/Bandera Espanyol

De recuerdo muchísimo más grato para los pericos es el Leganés-Espanyol de la pasada campaña. El 12 de mayo, apuraban los de Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’ sus últimas aspiraciones europeas, en la penúltima jornada, para lo que solo les valía ganar (como ahora con la salvación). Borja Iglesias, primero en jugada y después de penalti, anotó sus últimos goles ligueros con la camiseta blanquiazul para mantener con ese 0-2 vivo un sueño continental que se materializaría solo seis días más tarde en Cornellà ante la Real Sociedad. Tan cerca en el tiempo, tan lejos en la clasificación y los ánimos.



Fuente: As.com

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