El déficit del River de Gallardo: convierte poco en proporción a las situaciones que genera


El camino hacia la vuelta olímpica encuentra a River en una racha ganadora que no es casual. A fin de cuentas, se corporizó en el mejor equipo del país durante los últimos cinco años. Y el reconocimiento expandió las fronteras con la conquista de América. La continuidad de Marcelo Gallardo y el plan de juego son la garantía de su éxito.

No obstante, las cinco victorias de 2020 dejaron tela para cortar. River es el equipo más contundente de la Superliga (37 goles), pero convierte poco en proporción a las situaciones que genera en el área rival. Y es un llamado de atención en la recta final.

River venció a Independiente (2 a 1), Godoy Cruz (1 a 0), Central Córdoba (2 a 0), Unión (2 a 1) y Banfield (1 a 0). En cuatro de esos duelos, se impuso por la mínima diferencia. Pero el coloso de la banda roja no estuvo lejos de pisar el área de enfrente. Por el contrario, remató 75 veces, un promedio de 15 por cada partido. Sin embargo, sólo 24 de esos disparos tuvieron dirección al arco, apenas el 32%.

Fueron 9 remates contra el Rojo, 4 al arco y 2 goles; 22 ante los mendocinos, 4 al arco y apenas un gol; 14 frente a los santiagueños, 4 al arco y 2 gritos; 13 contra los santafesinos, 3 al arco y 2 goles; y 17 ante el Taladro, 9 al arco y un gol.

Matías Suárez convirtió el gol del triunfo ante Banfield, en la última fecha de la Superliga. (Foto: AFP/Alejandro Pagni).

Matías Suárez convirtió el gol del triunfo ante Banfield, en la última fecha de la Superliga. (Foto: AFP/Alejandro Pagni).

River gana, gusta, pero no golea. No corresponde en la red su gran capacidad para fabricar peligro. Y autoexigente como es, el Muñeco sabe que su equipo tiene que afinar la puntería para no dejar vivo al oponente de turno. Sucedió el domingo ante Banfield, el partido que más veces remató a puerta, como dicen en España. Fueron 9 tiros, entre ellos un penal de Rafael Santos Borré que se estrelló en el travesaño. El colombiano también metió un cabezazo en el palo. El resto fue obra y gracia de su compatriota Iván Arboleda, que tuvo una noche a plena seguridad bajo los tres palos del Taladro.

Borré se agarra la cabeza. Había malogrado un penal contra San Lorenzo a fin de 2019 y volvió a fallar ante Banfield, el último domingo. (Foto: AFP/Alejandro Pagni).

Borré se agarra la cabeza. Había malogrado un penal contra San Lorenzo a fin de 2019 y volvió a fallar ante Banfield, el último domingo. (Foto: AFP/Alejandro Pagni).

El déficit de los penales (4 errados en forma consecutiva; sólo anotó 3 de los 8 que le dieron en el torneo) es otro de los puntos que busca corregir el laureado entrenador millonario, quien admite la deficiencia. “Todos los partidos tienen un condimento diferente. Pero sobre todo en estas últimas fechas, tuvimos resultados muy cortos. Fuimos muy imprecisos en las situaciones que generamos, pero efectivos con Independiente y con Unión. Con Banfield no y con Godoy Cruz, tampoco”.

Y aun reconociendo estas falencias, valora el rendimiento colectivo: “A mí lo que me interesa es que el equipo funcione como a nosotros nos gusta, con lo que nosotros preparamos con nuestras formas. Después, a veces se da que generamos y no concretamos tanto. Y en otras situaciones generamos poco y somos efectivos. Lo importante es seguir ganando y manteniendo la idea de juego”. El Muñeco elige mirar el vaso medio lleno.

La propuesta es ambiciosa y tiene un sello bien marcado, ese ADN que le imprimió Gallardo a su equipo. Ni siquiera el cambio de esquema conspira contra el estilo. A pesar de jugar con cinco defensores, los laterales están lanzados en ataque. Pero por momentos está faltando la puntada final. Así y todo, hay poco para reprocharle a los delanteros: 5 de los 8 goles que marcó River en este arranque del año fueron convertidos por Santos Borré (3), Matías Suárez (2) e Ignacio Scocco.

River necesita más contundencia para no sufrir los partidos. Alcanza para ganar, claro. Y para mantener el liderazgo del campeonato, muy a pesar de la incansable persecución de Boca.

JCh.



Fuente: Clarin.com

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