El debut de Campazzo en la NBA y sus similitudes con los arranques de Manu Ginóbili y Luis Scola


El debut de Facundo Campazzo en la NBA difícilmente podría haber sido mejor. Una actuación sumamente convincente que, más allá de las estadísticas, lo mostró listo para contribuir desde el arranque con la camiseta de los Denver Nuggets. El argentino jugó un partidazo y su rendimiento le hizo ganar múltiples elogios. Además, rememoró a otros dos grandes comienzos de los íconos albicelestes: Manu Ginóbili y Luis Scola.

El base de la Selección jugó 24 minutos, aportó 8 puntos y se destacó por su conducción y decisión en el último tramo, en el que ayudó a su equipo a remontar una desventaja ante Golden State que había llegado a los 20 puntos, aunque no pudo evitar la caída por 107 a 105. También conmovió con su entrega y voracidad defensiva.

Y pese a que fue como visitante y no hubo público, las redes del equipo del estado de Colorado se llenaron de hinchas emocionados e ilusionados con la actuación del cordobés de 29 años.

Campazzo intenta eludir a Axel Toupane en su debut en la NBA. Foto AP

Campazzo intenta eludir a Axel Toupane en su debut en la NBA. Foto AP

En ese sentido, hizo recordar a la forma en que Ginóbili sedujo al AT&T Center en la última presentación de la pretemporada 2002 de los San Antonio Spurs. Con la camiseta número 20, el flaquito desgarbado que venía de jugar un increíble Mundial con victoria ante Estados Unidos incluida se enfrentó a Philadelphia y emocionó al público texano.

El viernes 25 de octubre de aquel año, Manu contagió a compañeros y público tomando rebotes ofensivos, peleando por otros que nadie se interesaba por capturar, anotando 9 puntos (con 3 aciertos en 5 intentos), subiendo la pelota, pasando en largo y corto con gran panorama. Basta con revisar las imágenes de aquel 103-82.

A partir de esa noche en la que jugó sin temores, el bahiense se convertiría, en base a su rebeldía y desfachatez, en una pieza cada vez más importante de unos Spurs que se encaminarían al título sólo unos meses más tarde, regalándole a Ginóbili una temporada debut inolvidable que sería seguida por otros 15 años mágicos, en los que tocó el cielo de la NBA en otras tres ocasiones.

Manu debutó tarde en la pretemporada 2002 porque arrastraba un esguince de tobillo. En la foto, con su compañero Malik Rose. Foto AFP

Manu debutó tarde en la pretemporada 2002 porque arrastraba un esguince de tobillo. En la foto, con su compañero Malik Rose. Foto AFP

Cinco años más tarde fue el turno de un Luis Scola, al que la mejor liga del mundo lo hizo esperar casi tanto como a Campazzo. El porteño llegó a los 27 años, en 2007, y debutó con la camiseta de Houston en pretemporada contra New Orleans. Como Facundo, perdió por dos puntos (92-94) y, como el cordobés, anotó 8 tantos con cuatro anotaciones sobre siete lanzamientos.

Inteligente lógicamente de forma distinta a lo que puede serlo el base que debutó el último sábado, Scola de todos modos hizo gala de una capacidad asistidora que, al menos desde las cifras, ni el propio Facundo pudo igualar: fueron siete pases gol para que anotaran sus compañeros de los Rockets. Además, capturó siete rebotes para cerrar una noche que lo tuvo 23 minutos (uno menos que Campazzo) sobre el parquet ante quienes entonces eran los Hornets.

En el caso de Luifa, no habría titulos, pero sí una gran identificación del público de Houston con el ala pivote que hasta llegó a tener forma de pelucas repartidas a los hinchas y un homenaje cuando volvió a jugar contra los Rockets, ya traspasado, elegido como uno de los 50 mejores jugadores del equipo.

Scola ante New Orleans, el día de su debut. (Foto: AP)

Scola ante New Orleans, el día de su debut. (Foto: AP)

Tanto Ginóbili como Scola se convirtieron en favoritos de la gente y Campazzo dio un primer paso en esa dirección, algo que dijo el mismísimo Nikola Jokic, la gran figura de los Nuggets. «Lamento que no haya habido gente, enseguida se volvería uno de los preferidos», aseguró el serbio.

Casi la misma cantidad de puntos, destellos de categoría y un juego pícaro y atorrante bien de estas tierras, Facundo empezó a transitar un recorrido que en sus albores regaló reminiscencias de lo que hicieron dos grandes estrellas del básquet albiceleste.

Sin obligación de emular nada de lo que hayan hecho ellos y haciendo su propio camino al andar, ahí arrancó Campazzo, con señales promisorias para lo que será su vida en la NBA.

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Fuente: Clarin.com

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