El Boca de Russo emparejó los Superclásicos ante Gallardo


A priori, la sensible baja de Edwin Cardona, quien había participado en el 90 % de los goles de Boca en lo que va de 2021, dejaba mucho más herido al «Xeneize» de cara al Superclásico que al River de Marcelo Gallardo, que planteaba un equipo más cercano al ideal por la fecha 5 de la Copa Liga Profesional 2021.

Sin embargo, más allá de que se notó la ausencia del colombiano en el conjunto de Miguel Ángel Russo, ya que Boca tuvo poco remate de media distancia, cualidad característica del talentoso mediocampista además de su conducción de juego, el análisis que debe hacer el DT será mucho más positivo que el del «Muñeco», sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes.

El River de Gallardo ya no supera al conjunto boquense con tanta facilidad como lo hacía antes: aunque claramente sigue siendo competitivo y los encuentros son parejos (los últimos dos terminaron igualados, 2-2 y 1-1, con un expulsado por lado en cada choque), cada vez le cuesta más al exitoso y ganador DT descifrar los secretos del elenco azul y oro, que antes parecían estar develados.

No es que Boca haya sido una maravilla ni mucho menos, y de hecho el propio Russo deberá mejorar al equipo en varios aspectos: si bien en el primer tiempo fue superior y durante los 90 minutos tuvo chances muy claras para abrir el marcador o estirar la ventaja (recordar el fallo de Tevez en el PT y el de Maroni en el ST), River no lo superó con tanta simpleza como en ocasiones anteriores y todo parece estar mucho más equiparado.

Los jugadores del «Millonario» ya no se sienten tan superiores a sus pares de Boca como hace un par de años, donde la mentalidad positiva los llevaba a verse convencidos de que iban a superar en algún momento a su rival y de hecho lo hacían de manera reiterada, con las finales recordadas en Madrid y Mendoza, y las semifinales de la Copa Libertadores al año siguiente.

Con rendimientos positivos en jugadores como Maroni, Villa y Tevez, Boca puede darse el lujo de imaginar un futuro promisorio con la vuelta de Cardona, para poder lograr otro título en el torneo local del fútbol argentino y, claro, aspirar a lograr esa Libertadores que tanto se viene negando.

Es cierto que aún está lejos de conseguir un funcionamiento idóneo, y de hecho Russo todavía se siente con un complejo de inferioridad para plantear los partidos ante su clásico rival de toda la vida.

Sin embargo, teniendo en cuenta los últimos duelos que recién mencionamos, el análisis es más positivo que negativo, en zona de clasificación a los Playoffs, algo que su rival por ahora no consigue, y con la tranquilidad de saber que no cayó derrotado, con todas las figuras de River presentes, y sin el gran Cardona. Teniendo en cuenta cómo venían Boca y River, no es poco. Y puede significar mucho de cara al futuro.





Fuente: 90min.com

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