El adiós al capitán: el vestuario del Valencia se vuelca con Parejo


Dani Parejo salió del Valencia por la puerta grande. Con la admiración y el respeto de compañeros, aficionados y rivales. Una despedida, en muchas ocasiones, difícil de conseguir. El de Coslada se despide de la que ha sido su casa las últimas nueve temporadas arrinconado por las circunstancias, pero con innumerables muestras de cariño de los que convivieron día a día con él, como compañero o capitán.

Escudo/Bandera Valencia

El sentimiento fue unánime. «Un placer estos seis años juntos, hermano. Sólo me queda desearte lo mejor, a ti y a tu familia, en esta nueva etapa», decía el mensaje de Rodrigo Moreno. «Gacias por todo capitán. Orgulloso de poder haber compartido tantos momentos juntos… Estoy seguro que todo te irá bien. Has sido un ejemplo de superación y un espejo al que mirar», rezaba el de José Luis Gayá, probablemente el nuevo capitán del equipo. «Ha sido un honor luchar a tu lado. Gracias por todo capi», se leía en el de Jaume Doménech, otro de los portadores del brazalete.

FUTBOL 19/2029/02/20 PRIMERA DIVISION PARTIDO VALENCIA – REAL BETIS GOL DANI PAREJO 2-0 ALEGRIA

Incontables muestras de cariño, como las de Carlos Soler, Gabriel Paulista, Daniel Wass o Ezequiel Garay, con un denominador común: el cariño y admiración por su capitán. Tan sólo Kang-In y Rubén Sobrino no se pronunciaron. Otras, de excompañeros que han vivido de primera mano su ascendencia de puertas hacia dentro. «Eres leyenda, Dani», escribía Mario Suárez. Simone Zaza, Santi Mina, Sergio Canales, Róber Ibánez o Roberto Soldado se sumaban. «He sido testigo en primera persona, primero como compañero y luego como rival, de lo que has entregado en todos los aspectos por y para el Valencia. Has hecho historia y eso nadie lo podrá borrar», comentaba el atacante del Granada.

Por otro lado, Paco Alcácer, su nuevo compañero en Villarreal, le brindaba una cálida bienvenida. «Bienvenido. Me hace especial ilusión volver a compartir vestuario contigo», recordaba el delantero valenciano, con el que coincidió durante cinco temporadas en Mestalla.

Sin embargo, no pudo despedirse del vestuario cuando su marcha era una realidad y todavía les debe un adiós como toca a los suyos. «No sé por qué. No sé si por Covid. No me han dado ninguna explicación», explicó. «Me tengo que ir a despedir de ellos, porque aún no lo he hecho. Lo he hecho por teléfono. Tengo que ir a despedirme de todo el mundo«. Una despedida, la que no le permitió el club, a la altura de su legado.



Fuente: As.com

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