Dolor de ovarios, infección y operación de urgencia de una joven atleta argentina



Dolor de ovarios, infección y operación de urgencia de una joven atleta argentina 1

A lo largo de 13 minutos y 38 segundos, la atleta argentina Paloma Giordano, de 18 años, relata en primera persona la infección que sufrió por una bacteria que ingresó en su cuerpo a través de la copa menstrual y que terminó en una operación de urgencia por una peritonitis localizada en una de sus trompas de falopio.

«Mi infección por uso de la COPITA. Acá les cuento cómo fue mi internación y cirugía por una bacteria que me agarró por el uso de la copita. Ayúdenme a difundir, para que mi historia le llegue a todas esas chicas que la utilizan, y puedan estar atentas a los síntomas! Gracias a todas las personas que estuvieron a mi lado, ahora con mucha fuerza para que no se vuelva a reproducir esta bacteria. Besos y gracias a todos! Paloma», escribió la integrante del seleccionado argentino de esquí acuático en el posteo que hizo en su cuenta de Instagram.

«Les quería contar qué fue lo que me pasó y para que puedan difundir cómo fue mi caso», comienza el video en el que termina llorando al repasar las 48 horas que transcurrieron entre un dolor de ovarios y una operación de emergencia. Pero que busca algo más: generar conciencia sobre el cuerpo y los riesgos por ocultar con pastillas un dolor sin consultar a un médico.

El relato se sitúa en el miércoles 27 de enero, un día después de la finalización de su período menstrual. «Era raro y no le di mucha bola. Pero el jueves empecé con un dolor súper intenso. Me levanté porque no aguantaba del dolor y tomé unos remedios», recordó.

A la tarde, acompañada por su mamá, fue a una guardia, donde el médico ginecólogo le hizo tacto y le dijo que podía llegar a tener el útero inflamado. Le sacaron sangre y le hicieron un estudio de orina. Los glóbulos blancos un poco altos indicaron que «podía haber una infección». Pero como se sentía mejor y no tenía fiebre -por la acción de los medicamentos-, dejó el hospital.

La noche del jueves siguió con una cena en un bar pero la madrugada la sorprendió con un dolor más intenso, por lo que volvió al hospital. Una ecografía descartó una complicación en ovarios y útero pero los médicos notaron «un poco de líquido suelto en el saco de Douglas», por lo que la iban a tener que operar.

Sobre la intervención, que le dejó tres puntos en la zona baja del abdomen, la atleta de 18 años detalló: «Se me había hecho una infección en la trompa izquierda, ahí había pus en suspensión, una peritonitis localizada, si se llegaba a expandir era súper peligroso. La trompa se lastimó y empezó a largar pus. Si venía hoy, directamente no la contaba. Hay que ver si no hace de nuevo infección, sino me van a tener que sacar la trompa».

«Los médicos me preguntaron si podía ser algo de transmisión sexual, pero hace muchísimo que no estoy con nadie. Es una bacteria que me entró por la vagina y atacó una de las trompas. A mí me pasó por el uso de la copita. La amaba porque era súper cómoda y práctica pero la voy a tener que dejar de usar. Entró una bacteria por la Evacopa. Me pasó a mí, no significa que no la pueda usar otra chica, porque es muy raro que te pase esto. Pero a mí me pasó y quería contarlo para que tengan mucho cuidado», resumió entre lágrimas.

Su testimonio generó empatía pero también críticas de aquellos que la señalaban por responsabilizar a la copa menstrual, un método efectivo y seguro y con bajísimos efectos adversos si se usa correctamente, según la revista médica británica The Lancet.

En diálogo con Clarín, Giordano aclaró que «podría haber sucedido si la bacteria, por ejemplo, estaba en un tampón y lo usaba». Y remarcó que ahora deberá hacer un seguimiento médico de su caso, haciéndose estudios, para descartar que la bacteria reaparezca.

A raíz del caso de la deportista platense, la ginecóloga Florencia Salort sumó claridad a sus más de 215 mil seguidores en Instagram: «La enfermedad inflamatoria pelviana (EPI) existe mucho antes de que se inventara la copa menstrual y se da principalmente por las bacterias Clamidia y Gonorrea que se trasmiten a través de contacto sexual. Además puede darse por otra bacteria que viven en la vagina o que la colonizan».

«Cualquier elemento, sea copa menstrual, tampón, dedos, juguete sexual, dildo, pene, etc, que entre a la vagina o una higiene incorrecta, puede aumentar la probabilidad de que entren o se multipliquen microorganismos, modificar el ph y provocar que se produzcan infecciones», reforzó.



Fuente: Clarin.com

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