Después de los festejos por la final de Madrid, River va por Nacional, el club donde todo empezó para Marcelo Gallardo


«Acá, dónde todo empezó», se tituló el video homenaje que Nacional de Montevideo le hizo a Marcelo Gallardo hace un tiempo y que el club uruguayo replicó en sus redes sociales luego de que el equipo de Jorge Giordano eliminara a Independiente del Valle y se metiera en los cuartos de final de la Copa Libertadores para ser rival de River.

«Este es el lugar donde todo comenzó…», arranca diciendo la cocinera del equipo uruguayo, Carmen Amaral, y a ella se le suman palabras de empleados de la concentración y utileros. «Nacido para ser campeón», repiten. Es el lugar en el que Gallardo le puso fin a su carrera como futbolista profesional y arrancó la de técnico. Y de qué manera.

El Muñeco se retiró campeón como jugador y ganó su primer torneo como DT, el Apertura 2011. Luego, volvió a consagrarse campeón del fútbol uruguayo al vencer en la final de la temporada 2011-2012 a Defensor Sporting. Terminaba una carrera exitosa. Nacía otra con muchas más glorias…

Foto del 4  de diciembre de 2011: Gallardo consigue su primer título como entrenador dirigiendo a Nacional de Uruguay. AFP PHOTO/Pablo PORCIUNCULA

Foto del 4 de diciembre de 2011: Gallardo consigue su primer título como entrenador dirigiendo a Nacional de Uruguay. AFP PHOTO/Pablo PORCIUNCULA

«Nacional siempre va a estar en mi corazón. Fue el final de mi carrera de futbolista e inicio como entrenador. Tengo muy adentro la calidez con la que me trataron«, expresó Gallardo hace pocos días al hablar de su ex equipo.

El Muñeco llegó a Nacional después de su última partida de Núñez cuando todavía jugaba. Era mediados de 2010 y el hoy entrenador de River estaba afligido porque Daniel Passarella (era el presidente de la institución Millonaria en ese momento) le había marcado -con indirectas- la salida del club de sus amores.

Mientras se disputaba el Mundial de Sudáfrica 2010 pensaba en su futuro. Sentía que todavía le quedaba hilo para seguir jugando pero no lo convencía ninguna de las propuestas que tenía, entre ellas una de Emiratos Arabes Unidos. Sentado en un sillón blanco de su departamento del piso 14 en La Lucila, donde se pasó mirando casi todos los partidos del Mundial («60 de los 64», según contó en el libro Gallardo Monumental) miraba el Río de La Plata, que se observaba desde los ventanales. Y ahí estaba su futuro. En ese horizonte.

En medio del Mundial, lo llamó su ex compañero y amigo Juan Pablo Sorín, quien estaba trabajando como intermediario, para ofrecerle la posibilidad de ir a Nacional. Al Muñeco le gustó la idea. Y en el club de Montevideo se entusiasmaron.

De La Cruz festeja el gol con el que River venció 1-0 a Paranaense y clasificó a cuartos de final. (Juan Mabromata/Pool via AP)

De La Cruz festeja el gol con el que River venció 1-0 a Paranaense y clasificó a cuartos de final. (Juan Mabromata/Pool via AP)

Gallardo llegó a Nacional y fue campeón como jugador. Y en el medio de esa temporada 2010-2011, algunos dirigentes del club uruguayo advirtieron que el Muñeco podía tener un buen futuro del otro lado de la línea de cal, algo para lo que el Muñeco ya se estaba preparando.

Como a Juan Ramón Carrasco se le terminaba el contrato y los directivos de Nacional no se lo iban a renovar, uno de ellos le deslizó la posibilidad a Gallardo de tomar las riendas del equipo. «Bueno Marcelo, ya que pronto no vas a seguir jugando, como a este técnico no lo vamos a tener un año más, quiero que ya vayas pensando en ser técnico de Nacional», le dijo un mediodía Alex Saúl, presidente de la Comisión de Contrataciones de Nacional. La primera respuesta de Gallardo fue que pensaba tomarse un año sabático.

Sin embargo, el Gerente Deportivo del club uruguayo de ese entonces, Daniel Enríquez, con el respaldo del presidente Ricardo Alarcón, hizo formal el ofrecimiento. Fue hasta el departamento en el que Gallardo vivía en Montevideo.

-Vengo a hacerte una propuesta: que seas el técnico de Nacional. Tenés espalda, liderazgo, conocés al plantel- dijo Enríquez.

-Me sorprendés Dani, dejame que lo piensa- respondió Gallardo.

-Esto es Nacional, un grande del continente. Sabés lo modestos que somos en Uruguay pero también conocés nuestra marca, y que con Nacional y Peñarol le peleamos al más importante de Argentina o Europa. No digo que le ganemos pero le peleamos, nadie quiere jugar contra nosotros. En infraestructura perdemos con todos, pero once contra once le peleamos, somos uruguayos, somos Nacional, tricampeón del mundo y medio país apoyando, eh- devolvió Enríquez.

Cuando Enríquez se fue del departamento, Gallardo, que quería al menos seis meses sabáticos, ya estaba pensando en cómo armar su equipo. Y ahí todo empezó… 

Un duelo copero

La serie entre River y Nacional se abrirá en el Libertadores de América este jueves a las 21.30 y se cerrará una semana más tarde en el Gran Parque Central. Será la primera vez que Marcelo Gallardo enfrente oficialmente a Nacional de Uruguay como técnico. Lo había hecho dos veces en amistosos jugados en Uruguay, en los veranos de 2019 (ganó River 1-0) y 2020 (empataron 4-4 y ganó 4-3 Nacional por penales) pero nunca por los puntos.

Será una prueba de fuego para River, dado que este Nacional se presenta como un equipo aguerrido y fuerte defensivamente, que promete hacerle un partido incómodo. Un duelo que además tendrá historia. River ganó la Copa Libertadores en 4 oportunidades (1986, 1996, 2015 y 2018) y Nacional en 3 (1971, 1980 y 1988).

Leonardo Ponzio sería el reemplazante de Enzo Pérez en la media cancha de River.

Leonardo Ponzio sería el reemplazante de Enzo Pérez en la media cancha de River.

River afrontará el partido de ida después de los festejos por el segundo aniversario de Madrid (hubo caravana de vehículos desde el Obelisco al Monumental para recordar la gesta del Bernabéu) y en medio de complicaciones por el coronavirus. Gallardo no quiere que sus jugadores se desenfoquen y tomará todos los recaudos posibles.

Es por eso que el cuerpo técnico de River decidió que el plantel no concentre por un posible contagio al resto tras los positivos de  Enzo Pérez y de los integrantes del departamento de Fútbol Profesional, Facundo Grecio y Fabián Robledo.

El mediocampista central se entrenó el mismo martes con sus compañeros y estaba en la lista para jugar el partido con Nacional. Conocido su caso positivo, fue desafectado y se aisló en su casa. En reemplazo suyo jugaría Leonardo Ponzio.

En tanto, por el lado de Nacional, el volante Felipe Carballo no viajó a Buenos Aires y en su lugar estaría Gabriel Neves, jugador de la Selección uruguaya, quien ya está recuperado de coronavirus. 



Fuente: Clarin.com

Compartir