De la ilusión de hacer un gol al lamento por no estar en la cancha


«Pidan ahora que durante el partido no cocino nada», grita Olga desde la puerta de la cocina. Los veinte o veinticinco clientes de “El Borrachito” apenas la escuchan. Están más pendientes de las cervezas, los fernet, del partido de truco que se juega en la mesa más cercana a la cancha de bochas. Y del partido que comenzará en minutos.

Nos conformamos con que no nos goleen”, dice Darío, del lado de adentro de la barra, con un vaso en la mano, como todos sus clientes. Algunos están en mesas, otros sobre la barra, de parados. “Y bueno, sería genial poder gritar un gol. Pero el orgullo ya esta: es haber llegado a jugar contra River ”, agrega con encendedores, maquinitas de afeitar y una imagen del Gauchito Gil exhibidos. 

River viene de ganar dos a cero en Brasil. Su rival fue el Palmeiras, el reciente campeón de la Copa Libertadores. Defensores de Pronunciamiento, del Torneo Argentino A, hace cinco partidos que no gana. En su último encuentro perdió contra Douglas Haig, y su entrenador renunció, tras ocho años en el cargo. La Copa Argentina es el único certamen que puede poner a dos equipos así, frente a frente, en una cancha neutral. Ni en la peor de las borracheras los clientes de “El Borrachito” se imaginaron una noche así: de pandemia, contra River y por televisión. El lugar en sí se parece al Bar de la película “Un oso rojo”, protagonizada por Julio Chávez.

Olga, en la cocina de El Borrachito avisó: "Pidan antes de que empiece el partido". Foto Maxi Failla

Olga, en la cocina de El Borrachito avisó: «Pidan antes de que empiece el partido». Foto Maxi Failla

Clarín recorre Pronunciamiento a la hora del partido. Se calcula que en el pueblo viven 2500 personas. No hay nadie en las calles. O sí: no faltan los perros callejeros, que andan de a grupos. En la mayoría de las casas se ve la luz de los televisores encendidos. Apenas se puede ver gente en los tres o cuatro comercios que quedaron abiertos. En el entretiempo solo se comenta el gol mal anulado a Milton Alves, de Pronunciamiento. Y los ruegos para no comerse muchos goles más.

En una de las casas frente a la plaza, y en diagonal a la Municipalidad, cerca de 20 personas miran el partido y festejan los 80 años de Elsa, “la abuela negra”. Pidieron pizzas y empanadas. Están con la puerta abierta, como la mayoría de sus vecinos. El DEPRO recibe el tres a cero, pero siguen charlando como si nada. Hace diez años, el equipo salía por primera vez de Entre Ríos, para enfrentar a un equipo de Santa Fe. Antes, se había limitado a jugar partidos de las ligas regionales de la provincia. Hoy, el rival es River. Y por la tele, algo que nunca ocurre en los partidos del Torneo Argentino A. Los hinchas de Pronunciamiento están acostumbrados a escucharlo por radio.

Mientras se jugaba el partido, en una de las casas del pueblo se festejaba el cumple 80 de Olga.

Mientras se jugaba el partido, en una de las casas del pueblo se festejaba el cumple 80 de Olga.

Federico Girotti cierra el partido. River gana 4 a 0. Siempre del otro lado de la barra, con otro vaso, Darío, el dueño del bar, dice: “ya está. La expectativa estaba desde el año pasado (el partido tenía fecha, pero se pospuso por la pandemia). Yo te juro que si el partido se jugaba en Salta, con público, como estaba pactado, viajábamos 700, 800 personas del pueblo. Y con los de los pueblos vecinos, metíamos 300 o 400 personas más. Que se le va a hacer…”. De fondo, un cliente pide otra cerveza. «Dale que nos vamos para Buenos Aires», grita, algo entonado. Como si el resultado fuera un detalle de todo lo que está viviendo.



Fuente: Clarin.com

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