Dakar | Brabec impone su ley y primera buena noticia para Barreda



Dakar | Brabec impone su ley y primera buena noticia para Barreda 1

«Cuando sales delante en una etapa de arena siempre vas a perder tiempo». Bien lo sabía Toby Price, que como ganador de la anterior jornada le tocaba empezar la siguiente camino de Riad abriendo pista. Y lo pagó, claro. Además, era la que comenzaba una nueva parte del Dakar, las de las dunas, con lo que de arena iban bien servidos. ¿En qué se tradujo eso? En 16 minutos perdidos para el australiano respecto al sólido líder de las motos, Ricky Brabec, que volvió a demostrar por qué lo es ganando la etapa.

Al americano le vino de perlas su cuarta posición de salida para ir siguiendo las trazas buenas a un ritmo con el que se colocó primero en el Km 213 de los 478 que tenía la sexta especial, la más larga en lo que llevamos de competición, y que completó en algo más de cuatro horas y media. Eso sí, tuvo que esperar hasta el final para poder celebrarlo, porque por detrás venía otra Honda amenazando su victoria con un ritmo final mejor que el suyo, y no era otra que la de Barreda, que se quedó a 1:34 de adjudicarse la etapa.

El de Castellón rozó el palo, pero se aseguró una sobresaliente segunda plaza y su primera gran alegría en Arabia después de pasarlo tan mal con la costilla fisurada con la que se presentó a la salida de Yeda y con un par de caídas que le lastimaron aún más. Así, fue un resultado recibido como agua en el desierto, nunca mejor dicho, y que fue posible por los problemas de Kevin Benavides, que se paró con problemas a pocos kilómetros de la meta cuando venía a 25 segundos de su compañero estadounidense.

Y también sufrió algo parecido Price quedándose parado a unos 50 km del final, aunque en su caso pudo retomar rápido la marcha y el incidente le costó 10 minutos de esos 16 que se dejó en la meta, y además la segunda posición, ahora en manos de Quintanilla. El chileno se dejó cinco minutos, ventaja suficiente para ser el primero en ir a la caza del líder, aunque, eso sí, a una distancia que ya empieza a ser bastante seria: 20 minutos. Dos victorias y un margen que invita a soñar, Brabec impone su ley.



Fuente: As.com

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