Cuando Kobe Bryant se planteó «destruir» a la Generación Dorada y a Manu Ginóbili en particular


Mike Krzyzewski reúne miles de anécdotas con los mejores basquetbolistas del mundo y ahora llegó el tiempo de develar la que más lo marcó respecto a Kobe Bryant, la leyenda de la NBA y de la Selección de Estados Unidos, que murió a comienzos de este año al caer el helicóptero que lo trasladaba junto a su hija Gianna. ¿Qué recordó el «Coach K»? Cuando Kobe quiso destrozar a Argentina y a Manu Ginóbili en particular.

Entrenador de la prestigiosísima Universidad de Duke nada menos que desde 1980, el Coach K es más conocido en Argentina por haber sido el entrenador que condujo a la recuperación del Dream Team después de los cachetazos que la Generación Dorada le propinó a principios de los 2000.

«Estábamos empezando a construir una cultura en USA Basketball. Él (por Kobe), Chauncey Billups y Jason Kidd se agregaron como líderes veteranos para LeBron James, Carmelo Anthony y esos chicos estupendos», recordó el entrenador, haciendo referencia a lo que ocurría en 2008.

«Nos estábamos preparando para (los Juegos Olímpicos de) Beijing y estaba con mi staff en Las Vegas. Faltaban dos días para que se sumaran los jugadores y Kobe tocó a mi puerta. Me pidió hablar en privado», agregó Krzyzewski en el podcast del jugador J.J. Redick.

Mike Krzyzewski y Kobe Bryant, en Beijing 2008.
Foto Reuters

Mike Krzyzewski y Kobe Bryant, en Beijing 2008.
Foto Reuters

«‘Necesito pedirte un favor’, me dijo. ‘Quiero marcar al mejor perimetral de cada rival’. Él era el mejor jugador de la NBA, el goleador. Pero me pidió ese favor. Tenía los mismos ojos, la misma mirada que Michael Jordan. Se inclinó hacia adelante y me dijo: ‘Coach, te prometo que los voy a destruir’«, recordó el entrenador.

En aquella edición de los Juegos, Estados Unidos quería recuperar el oro que por primera y hasta hoy única vez le quitó otro país desde que los NBA comenzaran a jugar en el seleccionado. Ese país había sido Argentina, cuatro años antes, en Atenas 2004.

«Kobe sabía que para ganar el oro teníamos que ganarle a Argentina, ya fuese en la semifinal o en la final. Y él quería marcar a Ginóbili. Creeme, ya lo sabía y se estaba preparando para eso. Sentó un precedente para el equipo», siguió.

Kobe Bryant ante Manu Ginóbili: duelo de cracks. Foto AFP

Kobe Bryant ante Manu Ginóbili: duelo de cracks. Foto AFP

Efectivamente, los presagios se cumplieron: el Dream Team aplastó a Australia en los cuartos de final y la Generación Dorada superó con lo justo a Grecia, por lo que debieron chocar en la semifinal del torneo olímpico.

«Estábamos ganando por 20 puntos cuando Ginóbili se lastimó -recapituló el entrenador-. Entonces uno pensaba: ‘Bueno, ahora vamos a ganar por 40’. Y se convirtió en un partido de 6 puntos de diferencia, todo porque (Kobe) ya no estaba interesado. Así era él, Dios lo bendiga», sentenció.

Efectivamente, el primer cuarto de aquel partido terminó 30-11 en contra para Argentina, que debió resignarse a jugar sin su as de espadas por una lesión en un tobillo, de la que se resintió cuando apenas iban seis minutos de partido.

Ginóbili y su dolor por el tobillo que lo dejaría fuera del partido con Estados Unidos. Foto AP

Ginóbili y su dolor por el tobillo que lo dejaría fuera del partido con Estados Unidos. Foto AP

Y efectivamente, como bien recordó Krzyzewski, la Generación Dorada llegó a recortar y quedar a 8 puntos de ventaja. De hecho, cerró la primera mitad perdiendo «tan sólo» por 9 (40-49).

Las cifras anotadoras de Bryant pusieron de manifiesto el énfasis defensivo que había adoptado, tanto como la probable pérdida de interés a la que hizo referencia su ex entrenador: en aquella jornada del viernes 22 de agosto de 2008, el tristemente fallecido escolta anotó «apenas» 12 puntos.

Estados Unidos se llevó el partido 101-81 y eventualmente reconquistó la medalla de oro al ganarle un partidazo a España. Argentina, cómo olvidarlo, ganó un bronce dorado tras vencer a Lituania por 87-75.

HS



Fuente: Clarin.com

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