Contradictorio Setién: se blinda ‘alineando’ a los tres del filial pero se arriesga a una lesión


Quique Setién justificó con dos argumentos principales la decisión de que Ansu Fati, Riqui Puig y Ronald Araujo no estuvieran este domingo en Málaga con el filial en el ‘play off’ de ascenso a Segunda: el primero era que no tenía efectivos suficientes para el partido ante el Alavés debido al gran número de bajas entre lesionados y sancionados -en total seis-, y el segundo que no podía correr el riesgo de que algunos de los jugadores del filial que han estado trabajando en dinámica del primer equipo desde el post confinamiento sufriera una lesión que le impidiera estar con el equipo el próximo 8 de agosto en el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions ante el Nápoles.

Con la decisión de alinear por primera vez esta temporada a los tres jugadores del filial aplaca en parte a aquellas voces críticas que lamentaban que el técnico cántabro priorizara un partido intrascendente de LaLiga a la posibilidad de que el filial pueda jugar la próxima temporada en Segunda. Evidentemente, poniendo a Fati, Riqui Puig y Araujo en el equipo de gala justifica los argumentos de la necesidad de llevárselos a Vitoria. Seguramente si no hubieran jugado, el torrente de críticas hacia Setién, hablando directamente de falta de respeto hacia el filial, hubiera sido demoledor.

Escudo/Bandera Barcelona

Sin embargo, donde el argumento pierde peso es en la otra justificación. Setién insistió que tenía muchas dudas de dejar a estos tres jugadores que participen en el ‘play off’ en el caso de que eliminen al Valladolid Promesas. Según el entrenador del Barcelona, hacerlos jugar la próxima sería asumir riesgos innecesarios de cara al partido de la Champions, sobre todo pensando en una posible lesión. Lo cierto es que también se pueden lesionar haciéndolos jugar hoy ante el Alavés, por lo que este argumento se diluye como un azucarillo desde el minuto uno.

De hecho, el único que estaba cantado que estaría en el once era el central Ronald Araujo, ya que Setién sólo viajaba con Clement Lenglet, al estar Umtiti, lesionado, y Piqué, sancionado. La opción de Riqui Puig también era muy real al estar Arthur, supuestamente lesionado, y Rakitic, sancionado, mientras que la que no estaba tan clara era la de Ansu Fati, ya que si bien Messi y Suárez estaban garantizados en el ataque, todo apuntaba que le daría la última oportunidad al danés Martin Braithwaite, que hoy juega su último partido con el Barcelona, al menos esta temporada, al no estar inscrito en la Champions.



Fuente: As.com

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