Cómo hacer un gol en Brasil, la obsesión de Boca para la semifinal de la Copa Libertadores


Boca necesita del gol. Para soñar con una final de Copa Libertadores debe convertir en San Pablo ante Santos y esperar que el resultado le devuelva un empate o una victoria. Y el gol es algo en lo que piensa Miguel Ángel Russo. ¿Cómo puede convertir? ¿Qué esquema táctico le conviene utilizar? ¿Qué hombres de punta va a utilizar?

Los 9 goles de Wanchope Ábila en el ciclo de Miguel Russo lo posicionan como el tercer futbolista con más tantos, solo detrás de Salvio y de Tevez (ambos con once). Siempre suplente en el período (salvo en el estreno de Libertadores, cuando Boca cuidó a los titulares para la definición de la Superliga) pero con un promedio de efectividad propio de un titular, el cordobés sabe que el DT necesitará de él en algún tramo del juego en Brasil. ¿Por qué no pensarlo como titular? Porque el desgaste físico que supone jugar como visitante, con la presión que piensa Boca y al retrasarse para luego salir rápido de contra, no se adaptan a las características de Ábila, mucho más posicional y definidor. Su permanencia en todo el juego ante Argentinos Juniors fue también un mensaje: si algo necesita él es descanso después de forzar la máquina, y el fin de semana no lo tuvo.

En el único partido del semestre en que Wanchope y Tevez convivieron en el ataque titular fue contra Lanús, en la etapa de grupos de la Copa Maradona. Hicieron un gol cada uno. Pero otra lesión del ex-Instituto evitó que se le generara cualquier debate interno a Russo para revalidar esa dupla. De ahí en adelante, siempre jugó el Apache: solo o con Soldano a su lado. Y a Boca le fue con suerte dispar.

Wanchope es otra de las cartas de gol de Boca, pero en Brasil no estará de entrada. (Foto: AFP)

Wanchope es otra de las cartas de gol de Boca, pero en Brasil no estará de entrada. (Foto: AFP)

El registro de Tevez es el mejor de todos. Bandera, figura (en los últimos partidos con una merma en su nivel) y con una cuota goleadora en el último tiempo que estuvo por encima de lo que habían sido sus estadísticas desde su retorno a Boca en 2015, Carlitos es la gran ilusión de Boca en Brasil. Por aquello que pueda contagiar desde la capitanía y la referencia para sus compañeros pero también por lo que pueda hacer en el campo de juego. Y ahí, Russo siente que lo necesita mejor rodeado por alguien que lo libere de un despliegue físico. Soldano pareció hasta acá hacer ese trabajo de la mejor manera y tal vez sea ese su gran mérito para sostenerse entre los titulares. En cambio, sus apenas tres goles en 32 juegos en el club son una carta que le juega en contra.

Hay otra opción en la que pensó Russo en las últimas horas, aunque no la ejecutó en ningún ensayo táctico. Y tiene que ver con la recuperación del colombiano Jorman Campuzano. Porque lo arriesgará, pese a que la semifinal será apenas 10 días después de que se le produjo una distensión en el biceps femoral derecho, y estaría desde el comienzo en el mediocampo contra Santos. ¿Junto a Capaldo? ¿Al lado del Pulpo González? ¿O sumándose a los dos para poner un triple 5?

La alternativa más “defensiva” en verdad es una posibilidad para liberar de la marca y el retroceso a Sebastián Villa y a Eduardo Salvio, a quienes se los notó contenidos en el juego de ida. Si el técnico se inclina por esta variante, otra vez el punta del equipo será Tevez, como ya pasó en la serie ante Inter de Porto Alegre, en la que Boca rindió mucho mejor en Brasil que en su casa.

Jugando afuera de la Bombonera, Boca convirtió 29 goles en el ciclo de Miguel Russo. Y solo en un partido de esta Copa no logró marcar: ante Racing, en Avellaneda, en la única derrota que tiene como visitante en este ciclo del DT. De los 14 partidos que este proceso disputó afuera de Brandsen 805, en solo dos ocasiones no pudo convertir. Una en el clásico internacional. La otra, por la Copa Maradona frente a Talleres. ¿Le queda más cómodo jugar de visitante que de local? Eso deberá verse reflejado en Vila Belmiro, en donde un gol lo acercará a Boca a la final de la Libertadores. Claro: si no pierde. Pero esa es otra parte de la historia. Primero, tendrá que acertar en la red rival.



Fuente: Clarin.com

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