Casper Ruud, el campeón que se entrenó con Rafael Nadal y superó a su padre en el ranking


Nació en Noruega hace 21 años en el seno de una familia que en su país es sinónimo de tenis. Creció admirando y tratando de imitar el juego de Rafael Nadal. Y desde hace dos temporadas, se entrena con el apoyo del tío Toni en la academia que el ex número uno tiene en Mallorca.

Así, Casper Ruud desarrolló un juego que se asemeja más al de los españoles que se forman en polvo de ladrillo que al de los nórdicos que acostumbran jugar en canchas duras bajo techo.

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Eso quedó en evidencia en la 20ª edición del ATP de Argentina, en la que el noruego levantó su primer título como profesional al imponerse en la final por 6-1 y 6-4 ante el portugués Pedro Sousa, un «perdedor afortunado» que se transformó en la revelación del torneo y que había llegado a la instancia decisiva por el retiro de Diego Schwartzman​.

En una tarde sofocante, Ruud dominó sin grandes problemas a un rival disminuido, quien arrastraba una molestia en el gemelo izquierdo desde su duelo de cuartos de final, y festejó un título que quedará en la historia. Porque gracias su consagración, el octavo preclasificado del torneo trepará del 45° al 34° escalón del escalafón mundial y alcanzará su mejor ubicación.

Casper Ruud celebra su título.
Foto: Sergio Llamera / ATP de Argentina

Casper Ruud celebra su título.
Foto: Sergio Llamera / ATP de Argentina

Y además se transformará en el jugador noruego con mejor ranking de la historia, al superar el 39° puesto al que había llegado su papá Christian, ídolo del tenis de su país, en 1995.

«Este es un gran logro para mí. Desde que empecé a jugar al tenis, siempre bromeábamos con mi papá que algún día iba a mejorar su ranking. Se siente realmente muy bien y ahora puedo ser yo el jefe en la casa finalmente», comentó entre risas Ruud sobre la buena relación que tiene con quien es hoy además su entrenador. 

Representante de un país con muchísima tradición en deportes de invierno, Ruud eligió su propio camino. En realidad, optó por seguir el de su padre y dedicarse al tenis. Pero sus primeros años en la fría Oslo no fueron fáciles.

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«En Noruega se juega los seis meses de verano en polvo de ladrillo y los seis de invierno en canchas de cemento bajo techo. Pero depende de cada jugador. Yo siempre preferí las primeras. En verano siempre andaba corriendo por el club tratando de aprovechar al máximos esos meses. Pero aún hoy no es fácil encontrar un club que tenga buenas canchas, buen gimnasio, buen restaurante… Buenas instalaciones en general», contó el flamante campeón del ATP porteño.

Y agregó: «Tampoco es fácil encontrar sparring para prepararse en canchas de arcilla. Yo por suerte, cuando nadie está disponible, puedo practicar con mi papá, que todavía le pega bastante bien a la pelota«.

Esa realidad lo forzó a buscar nuevos rumbos cuando se dio cuenta de que el tenis era mucho más que un hobbie. A los 15 años comenzó a trabajar con el entrenador español Pedro Rico, que fue su coach hasta 2018 y fue quien lo acercó por primera vez a la academia de Nadal, en la que encontró su segundo hogar. Allí hace base desde hace dos temporadas.

Casper Ruud le ganó al portugués Pedro Sousa en la final del ATP 250 de Buenos Aires.
Foto: EFE

Casper Ruud le ganó al portugués Pedro Sousa en la final del ATP 250 de Buenos Aires.
Foto: EFE

En Mallorca, su tenis dio un salto de calidad y desde entonces no paró de crecer. En 2019 alcanzó las semifinales en San Pablo y Kitzbühel y además jugó su primera final en Houston. Y terminó el año disputando el Masters de la NextGen en Milán.

«Entrenarme en la academia de Nadal me ayudó mucho. Desde que empecé a trabajar allí mejoré muchísimo. Trabajo muy duro todos los días y Toni está constantemente acompañándome, criticándome en el buen sentido y ayudándome en lo que puede. Hoy estoy mejor físicamente, más fuerte y mi tenis evolucionó mucho, en todos los aspectos», comentó el noruego.

Y sumó: «También aprendí mucho allí. Tuve la oportunidad de entrenarme con Nadal varias veces en la academia y sólo con verlo trabajar en el día a día aprendés mucho. La intensidad que le pone a cada una de sus prácticas es impresionante y eso me ayudó a entender lo importante que es trabajar duro».

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Este 2020 lo arrancó con un flojo paso por la gira oceánica de canchas duras, pero llegó a Buenos Aires y brilló. «Estoy feliz de haber ganado el título. Ojalá éste sea el primero de muchos. Espero poder construir una exitosa y larga carrera«, comentó. 

Simpático y educado, el noruego se ganó esta semana al público argentino. Cuando el sábado, durante su semifinal con Juan Ignacio Londero​, dos personas se descompensaron en las tribunas, él corrió a alcanzarles botellas de agua. Y ahora prometió volver.

«Fue un placer jugar en Buenos Aires. Disfruté mucho al público argentino. Me apoyaron siempre y hasta cuando me tocó jugar con Londero, fueron muy respetuosos y celebraron cuando ganaba algún buen punto. Estoy seguro de que voy a volver. Ojalá sea el próximo año», comentó Ruud, el noruego admirador de Nadal que conquistó en Argentina su primer título e hizo historia para su país.

HS



Fuente: Clarin.com

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