Barcelona | La doctrina Piqué cala


La doctrina Piqué, esa que cuestiona los arbitrajes del Madrid, en especial las decisiones del VAR, y que fue anunciada el viernes sobre el césped del Sánchez Pizjuán («viendo cómo han ido estas dos jornadas, va a ser muy difícil ganar esta Liga»), se llenó de seguidores después de los acontecimientos del Reale Arena. Las portadas de la prensa de Barcelona, que se viralizaron ya el domingo por la noche, le seguían el juego al central. «Made in Madrid», titulaba la primera página de Mundo Deportivo. «Líderes del VAR», llevaba en su tapa Sport jugando con el polémico cambio en la primera posición de la clasificación. En uno de sus destacados, calificaba lo sucedido, directamente, como «un escándalo». De manera más sobria, la prensa generalista catalana también entró en las sospechas arbitrales. La Vanguardia habló de un triunfo «plagado de suspicacias» y El Periódico se extrañó de lo que muchos en Barcelona: que ninguna de las jugadas fuese revisada por el catalán Estrada Fernández después de que el jueves, en Valdebebas, Sánchez Martínez sí fuese a revisar el vídeo para comprobar si Maxi Gómez interfería en el despeje de Varane y el gol de Rodrigo se anulase.

Los pasajeros del barco de Piqué profundizaron en el asunto y recordaron cómo en la Supercopa de España, a Messi se le anuló un gol ante el Atlético de Madrid por ayudarse con la mano en una jugada similar a la de Benzema. Lo curioso del asunto es que en los dos partidos, el Barça-Atlético y el Real Sociedad-Real Madrid, el árbitro VAR era el mismo: Martínez Munuera. Uno de los argumentos que refuerzan a los seguidores de la teoría de la conspiración.

A la doctrina Piqué se sumaron personajes del entorno institucional del Barça que, lógicamente, no pertenecen de manera oficial al club a día de hoy. Víctor Font, líder de la plataforma Sí al Futur, precandidato a la presidencia y, en este momento, la alternativa más sólida a Josep Maria Bartomeu a la espera de que aparezcan en escena nombres como Joan Laporta o Jordi Roche, se unió a la disconformidad con los arbitrajes desde que se reinició LaLiga de una corriente del barcelonismo. ¡»Vergonya!» («¡Vergüenza!». Font no fue el único de los nombres relacionados con el futuro electoral del Barça que expresó sus quejas. Toni Freixa, ex portavoz del Barça y candidato en las elecciones de 2015, fue más duro incluso: «Han convertido al VAR en un elemento para legalizar la trampa». Finalmente, Jordi Farré, otro de los precandidatos más residuales para las elecciones a 2021 (su reto es conseguir las firmas) también se pronunció: «¡Qué escándalo de Liga!». Hay que sacar rédito electoral de todo. También de la doctrina Piqué.

Oficialmente, el Barça, que siempre se ha mostrado a favor de la implantación de la tecnología, no se ha pronunciado a nivel institucional. Sí lo hizo Setién: «Todo el mundo ha visto lo que pasó. El VAR es una herramienta que nos puede hacer mejores. Pero hay que utilizarla. Es entendible que pensemos que por qué algunas acciones se revisan y otras no. Y uno puede pensar que no se está utilizando bien».

No todos, sin embargo, aceptan la doctrina Piqué. Los críticos consideran que es una manera de tapar las carencias futbolísticas de un equipo que se hace mayo que no fue capaz de marcar la diferencia en Sevilla. Mientras Piqué y sus seguidores mirarán con lupa el VAR, al equipo de Setién también se le juzgará exhaustivamente.



Fuente: As.com

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