Barcelona, el gigante que se desangra económicamente


Los números estaban haciendo sombra desde mediados de agosto, justo cuando Lionel Messi activaba la cuenta regresiva con el envío del ya mundialmente famoso burofax y dejaba latiendo la bomba en el ambiente. Su deseo de irse del Barcelona encuadraba con un momento delicado del club tanto dirigencial como económicamente.

El tiempo fue decantando el panorama. Y por más alfombra blaugrana que intentaran mostrar, la mugre empezó a vislumbrarse en la superficie. Lo deportivo quedó al desnudo: cambio de entrenador, otro mal mercado de pases y un plantel que corre de atrás en la Liga y parece no estar a la altura en el terreno europeo, el gran objetivo de Messi.

En lo institucional, Josep Maria Bartomeu, acorralado, dio un paso al costado y dejó el sillón presidencial libre, camino a las elecciones que iban a realizarse el 24 de enero y fueron postergadas hasta el 7 de marzo por el rebrote de coronavirus en España. En ese escenario, la economía detonó: los números de agosto salieron ahora a la luz y enrostran una deuda total de más de mil millones de euros.

Koeman  mira de reojo a Messi con un Camp Nou totalmente vacío a sus espaldas.
Foto: Joan Monfort, AP.

Koeman mira de reojo a Messi con un Camp Nou totalmente vacío a sus espaldas.
Foto: Joan Monfort, AP.

¿Cómo salir de este laberinto? ¿Cómo confiar en que Messi no elegirá correrse de este lío en busca de un contexto más amigable?

La crisis económica ha llevado al equipo catalán a lugares impensados. En Europa ya sugieren que una salida sería el ingreso de capitales privados. ¿Puede convertirse el Barsa en una SA? Por el momento, parece impensado.

Luego de una asamblea con los representantes que estarán a cargo de llevar a cabo el proceso electoral, el club les informó oficialmente a los candidatos (Joan Laporta lidera las encuestas ante Víctor Font y Toni Freixa) el panorama con el que se van a encontrar si ganan la votación: allí detallan que las deudas netas de la institución aumentaron un 55,5%, pasaron de 217 millones de euros en el año financiero 2018-2019 a 488 millones en el último ejercicio.

A corto plazo la deuda creció en un 31%, ya que pasó de 505,5 millones a 731 millones de euros. Pero a largo plazo el panorama no mejora, el número rojo ascendió 156 millones (en relación al balance anterior) y llega a 442 millones de la moneda comunitaria.

Joan Laporta, expresidente del Barcelona y principal candidato a ganar las elecciones, tiene la esperanza de convencer a Messi de seguir en el club. Foto: EFE

Joan Laporta, expresidente del Barcelona y principal candidato a ganar las elecciones, tiene la esperanza de convencer a Messi de seguir en el club. Foto: EFE

En este sentido, parte de las erogaciones que deberá cumplir el club tienen que ver con el pago de cuotas por las compras de futbolistas. Por ejemplo, debe abonarle al Ajax 48 millones de euros por el pase del holandés Frenkie de Jong, 30 millones al Liverpool por el brasileño Philippe Coutinho, por quien luego deberá pagar otros 40 millones, y 52 millones a la Juventus por la llegada de Miralem Pjanic.

A la caja blaugrana deben ingresar alrededor de 46,4 millones de euros por venta de jugadores, por lo que el saldo negativo supera los 100 millones de euros.

Cuando se analizan las razones de esta debacle económica y financiera, los dirigentes salientes enseguida ponían sobre la mesa los efectos derivados de la pandemia de coronavirus, entre los que sobresalen la restitución parcial de los abonos de socios y la falta de ingresos por tickets para el estadio, el museo y otros eventos que solía realizar el club y debieron interrumpirse.

El francés Griezmann, uno de los activos más importantes del club catalán.
Foto: REUTERS

El francés Griezmann, uno de los activos más importantes del club catalán.
Foto: REUTERS

“¿Está el Barcelona en bancarrota?”, se pregunta el diario local Mundo Deportivo. Y de inmediato responde que no. Aunque el costo para evitarlo sea disponer de activos inmobiliarios como el propio Camp Nou o los terrenos de la Ciudad Deportiva.

También remarcan que, en caso de que fuera necesario, aún tiene futbolistas a los que puede ponerles un seductor cartel de venta como Griezmann, Coutinho, Dembélé o De Jong.

Aunque si de apagar incendios se trata, hay uno que ya no depende de la voluntad del club. Lionel Messi ya no necesita dar explicaciones para tomar la puerta de salida en junio y dejar el club de toda su vida sin dejar un solo euro.

De concretarse lo que en estos momentos parece una salida anunciada del rosarino, el club no obtendría rédito económico por su principal activo, además allá de la evidente merma deportiva que generaría.

Messi, de penal frente a Valencia. ¿Se irá del club de sus amores? 
Foto: REUTERS

Messi, de penal frente a Valencia. ¿Se irá del club de sus amores?
Foto: REUTERS

La paradoja de todo esto es que, en estas condiciones, el Barcelona sólo podría fichar jugadores libres o que estén a punto de terminar sus contratos. La misma situación que podría sacarle al jugador más caro de su historia.



Fuente: Clarin.com

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