Ángel pasó sin suerte por el Castilla hace una década


Para algunos jugadores, haber pasado por el Madrid es una carta de presentación que lucen toda su carrera. Para otros, es una estación efímera apenas atestiguada por una muesca en el currículum. Es el caso de Ángel. El ariete azulón, que alcanzado la treintena (tiene 32 años), por fin se ha consolidado en Primera con el Getafe tras discretas experiencias en Tenerife, Levante y Eibar.

Antes militó cedido en el Castilla, en la primera mitad de la temporada 2007-08. Con 20 años salió del Tenerife (su proyección le había llevado a debutar con la Sub-19 de Piqué, Capel, Granero o Mata) en busca de unos minutos que tampoco encontró en el filial blanco, donde coincidió con Adán, Mosquera, Parejo, los Callejón, Bueno… Mandiá apenas le dio 72 minutos como suplente en las tres primeras jornadas de Liga en Segunda B. Por eso, en ese invierno cambió de aires, también con una cesión, rumbo al Osasuna Promesas… En el filial rojillo sí tuvo ocasión de mostrar sus virtudes: 1.320 minutos y 4 goles en 17 partidos.

Regresó dos años a Tenerife, donde vivió un ascenso y su debut en Primera. El año siguiente recaló en el Elche, entrenado por Bordalás, a cuyas órdenes hizo 28 goles en dos temporadas. El técnico alicantino le reclutó de nuevo para el Getafe después de hacer en el Zaragoza la mejor temporada de su carrera: 21 goles en Segunda. En su primera campaña de azulón marcó 13 goles en 33 partidos (un tanto cada 176 minutos). El ejercicio pasado repitió marca (ocho goles en Liga y cinco en Copa) y esta temporada va camino de superarla: lleva ocho goles en el campeonato y cuatro en la Europa League.



Fuente: As.com

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