Ancelotti y el rompecabezas en Everton: James podría ser nuevo Coutinho | Colombianos en el Exterior



Ancelotti y el rompecabezas en Everton: James podría ser nuevo Coutinho | Colombianos en el Exterior 1

Carlo Ancelotti salió de compras con dinero del Everton y volvió lleno de buenas noticias: tres refuerzos ideales para solucionar el más grueso lío que tiene, la intermitencia de su medio campo.

El Italiano ha invertido 70 millones de euros en tres jugadores con perfiles y características que deben ser complementarias: James (Real Madrid), Allan (Napoli) y Doucouré (Watford). Ahora solo falta poner las fichas del rompecabezas en el campo y hacer que encajen. ¿Cómo? Ahí está la cuestión.

El diario Liverpool Echo celebró con entusiasmo la llegada de los refuerzos, pues las lesiones y el bajo rendimiento en algunos casos hicieron que el equipo dependiera demasiado de hombres como Tom Davies, Andre Gomes, Gylfi Sigurdsson y Morgan Schneiderlin. Este último nunca fue rutilante pero al final de la temporada demostró que entiende la idea del DT, Sigurdsson hizo el esfuerzo de jugar por fuera y no rindió como se esperaba y tanto Gomes como Davies quedaron en deuda a la hora de ocupar espacios especialmente a la ofensiva. Por eso tenían que llegar refuerzos. Y los que eligió Ancelotti, en el papel, aportarán cada uno ese chispa que se extrañó en 2019/2020.

James, ¿el nuevo Coutinho?

«Si bien preferiríamos no usar a un exjugador del Liverpool como ejemplo de lo que podríamos esperar de un nuevo fichaje del Everton, se podría anticipar que quizás su rol sea similar al de Philipe Coutinho en Anfield antes de unirse al Barcelona». Así, sin mucho espacio a la especulación, definen a James en su nuevo equipo.

Y sí. Se espera que si hay un hombre claro en el quite y el pase (Allan) y otro con salida por banda (Doucuure), el colombiano sea el mago que saque el conejo del sombrero: en un mundo ideal sería el tercero en discordia en un 4-3-3 o el mediapunta que a él mejor le va en el 4-2-3-1, pero al menos para el comienzo de su andar con los Toffees lo que se espera es que vaya a la derecha en un 4-4-2. 

Sería su primer desafío porque conoce el puesto (del Madrid, el Bayern y hasta la Selección Colombia) y porque, excepto Walcott, no hay nadie más para esa vacante. 

«La inclusión de Rodríguez en esta posición le daría al Everton otra dimensión a su ataque. No será un hombre abierto tradicional, conduciendo a gran velocidad por la línea antes de buscar hacer cruces hacia el área de penalti. En cambio, probablemente buscará explotar las áreas por fuera, actuando como un creador de juego avanzado e intentando probar su zurda hacia la portería», resume el Liverpool Echo.

Y atentos, que el detalle del lateral derecho aquí no será menor: puede ser Seamus Coleman, Jonjoe Kenny o algúnr refuerzo de última hora, pero debe saber que su misión será cuidar la espalda de un James más destinado a crear que a cortar juego. Sí, como en la selección nacional…

Allan y Doucoré, complementarios

La razón por la que Allan llega al Everton son sus capacidades defensivas. «Es un prensador implacable y contundente, el mejor  en la mayoría de los duelos defensivos. Es esencial que un mediocampo posea tal figura en el juego moderno y, para decirlo sin rodeos, los Blues no la han tenido desde la partida de Idrissa Gueye el verano pasado», afirma la fuente. Sin duda, es el brasileño el más esperado de la lista de refuerzos.

Y luego está Doucouré: «es la definición de potencia en el mediocampo y podría ser la opción perfecta para acompañar a Allan. Como el brasileño, es agresivo al presionar el balón y es muy hábil a pesar de su tamaño (1,82m)».

En una comparación odiosa con el Liverpool, rival de patio, serían el Henderson (Fabinho) y el Keita (o Wijnaldum), pero con traje azul. Y sí, James, el distinto, el Coutinho o tal vez el Firmino de la historia.

Después, se espera que el relevo natural de Allan sea Jean-Philippe Gbamin a Bernard, Alex Iwobi y Anthony Gordon por izquierda les tocará jugarse la vida por la titular y al final, como diría un analista, a Richarlison le tocará aprovechar la escudería que le montaron a la espalda para quitarle labores creativas y darle espacio para lo suyo, que es el gol. No dirán que este nuevo Everton no invita a la ilusión, ¿no?



Fuente: Futbolred

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